“Cuesta recordar algo parecido a esto”: la revelación del forense que investiga el crimen de Nancy Godoy

El decano del Instituto Médico Forense de Corrientes, José Luis Gálvez, reconoció la complejidad del caso y aseguró que se utilizarán todos los recursos disponibles para esclarecer el crimen.

NANCY GODOY. La docente tenía 52 años y era madre de dos hijos.
NANCY GODOY. La docente tenía 52 años y era madre de dos hijos.

Resumen para apurados

  • La Justicia investiga el femicidio de la docente Nancy Godoy en Corrientes, cuyo cuerpo hallado con múltiples heridas y mutilaciones conmocionó al cuerpo forense local.
  • La autopsia reveló un ataque con ensañamiento. Peritos tomaron muestras de ADN a cinco detenidos y convocaron a entomólogos forenses para determinar la data de muerte.
  • Los resultados de las pericias genéticas demorarán hasta 40 días y serán claves para identificar a los culpables y esclarecer uno de los crímenes más atroces de la provincia.
Resumen generado con IA

El femicidio de Nancy Godoy, la docente rural de 52 años asesinada en el paraje El Malezal, en el departamento correntino de Esquina, sorprendió incluso a los especialistas que intervienen en la investigación. “Cuesta recordar algo parecido a esto”, reconoció el médico José Luis Gálvez, decano del Instituto Médico Forense (IMF) del Poder Judicial de Corrientes, al ser consultado sobre los antecedentes de casos similares durante su trayectoria profesional.

El forense evitó brindar detalles sobre los hallazgos que más lo impactaron, tanto por respeto al dolor de los familiares de la víctima como por la reserva que exige la investigación. Sin embargo, sus declaraciones dejaron entrever la magnitud de las pericias y la complejidad del trabajo que todavía tienen por delante los investigadores.

“Tenemos toda la decisión de poner en juego los mecanismos analíticos propios y los que sean necesarios de gestionar a nivel nacional”, afirmó Gálvez. “Hasta acá venimos muy bien y creemos que podemos llegar a dar un muy buen aporte para el esclarecimiento de la causa”, agregó.

La autopsia preliminar determinó que Godoy sufrió una muerte extremadamente violenta. El cuerpo presentaba múltiples heridas punzocortantes y cortantes en distintas partes, algunas de ellas producidas cuando todavía estaba con vida. También se constataron lesiones defensivas y mutilaciones, entre ellas la amputación de la mano izquierda.

Los especialistas todavía no pudieron establecer con precisión cuándo se produjo el fallecimiento ni determinar su causa médica específica. Tampoco lograron confirmar si la docente fue víctima de una agresión sexual, debido al avanzado estado de descomposición en el que encontraron sus restos.

Las muestras de ADN y las pericias que pueden ser determinantes

Una de las novedades que confirmó Gálvez es que el Instituto Médico Forense ya tomó muestras genéticas a los cinco detenidos por el crimen. El objetivo es cotejar esos perfiles con posibles rastros biológicos encontrados durante las pericias y avanzar en la identificación de eventuales responsables.

El procedimiento se realizó el jueves previo al hallazgo del cuerpo, cuando un equipo técnico se trasladó hasta Esquina con la unidad pericial móvil del Poder Judicial. También se recolectaron muestras de familiares directos de Godoy para establecer patrones genéticos de referencia que permitieran identificar sus restos.

Actualmente, el Laboratorio de Medicina Genómica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), que mantiene un convenio de cooperación con el Poder Judicial correntino, trabaja sobre el material recolectado. La búsqueda está orientada a detectar perfiles genéticos que no correspondan a la víctima y que puedan aportar información relevante para la causa.

“Lo que se busca son perfiles genéticos que no pertenezcan a la víctima, que puedan ser individualizados”, explicó el especialista. Se trata de un procedimiento minucioso que comprende numerosas muestras, todas preservadas bajo las correspondientes cadenas de custodia.

Otra de las dificultades que enfrenta la investigación es establecer el tiempo que transcurrió entre la muerte y el hallazgo del cuerpo. Ante la imposibilidad de obtener una estimación precisa a partir de los estudios convencionales, el Instituto Médico Forense solicitó la colaboración de especialistas en entomología forense de Córdoba.

Esta disciplina analiza, entre otros elementos, la presencia y el desarrollo de insectos sobre los restos humanos para aportar indicios que permitan estimar el intervalo post mortem, es decir, el tiempo transcurrido desde el fallecimiento.

La colaboración se gestionó a través de la Red Nacional de Cuerpos Médicos Forenses, un mecanismo que permite coordinar el trabajo entre organismos especializados de distintas provincias. Además, el instituto cuenta con convenios con el Conicet y su red de laboratorios, a los que puede recurrir para realizar estudios de mayor complejidad.

Gálvez aclaró que los resultados de la autopsia que fueron comunicados a la familia el 29 de octubre tienen carácter preliminar. Por eso, advirtió que todavía resta una extensa etapa de análisis y que las conclusiones definitivas dependerán de los estudios complementarios.

Los resultados de las pericias genéticas y de los análisis especializados podrían demandar entre 30 y 40 días. Mientras tanto, los investigadores buscan reconstruir las circunstancias del crimen y reunir pruebas que permitan esclarecer uno de los femicidios más estremecedores de la provincia.

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