Resumen para apurados
- Brian Hock, editor de Ramaraíz en Chaco, lanzó la convocatoria 'Otros Mundos Posibles' hasta diciembre de 2026 para publicar obras sobre futuros alternativos en 2027.
- Tras el ciclo 'Ternura y Trinchera', la iniciativa busca financiar libros artesanales mediante preventa, integrando literatura, ciencia, arquitectura y saberes comunitarios.
- La propuesta proyecta consolidar un catálogo postcapitalista y ecológico en 2027, articulando redes colectivas de producción cultural desde el norte argentino.
Por Mario Flores
Desde Las Breñas, Chaco, la editorial independiente Ramaraíz realizó el lanzamiento de su convocatoria anual. Esta vez, para títulos que serán publicados en el transcurso del 2027. Con plazo hasta el 10 de diciembre de 2026, se recibirán propuestas de diversas áreas artísticas cuyos trabajos o proyectos de obra atraviesen: materia, vida, ambiente, saberes, técnicas, tecnologías, comunidad, cooperación, autonomía, imaginarios, futuros posibles. Abierta, libre y gratuita, la entrevista con su editor general, Brian Hock, busca indagar cómo se plantea una búsqueda de tantos y tan diversos lenguajes, a partir de una tarea editorial independiente en el norte de argentina.
Si pensamos en la primera convocatoria de Ramaraíz Editora (Ternura y Trinchera, de enero del 2026) cuyos estamentos eran más directos a la hora de hablar de libros (fanzines, ediciones artesanales o rústicas), esta nueva convocatoria transmite una gran apertura a diferentes lenguajes y formas de pensar un proceso creativo. ¿Cuáles son esos modos posibles de crear a los que está apuntada la convocatoria?
La convocatoria Ternura y Trinchera surgió tímidamente tanteando las aguas de la poesía y otras expresiones como el collage y la fotografía. Gradualmente, esos libros y fanzines comenzaron a generar distintos cambios en los nichos de sus autores. Esa capacidad de lograr un cambio me hizo repensar la función social de quien escribe y de su obra. En esta oportunidad, desde la convocatoria Otros mundos posibles que, dicho sea de paso, es gratuita y abierta, buscamos sumergirnos al agua. Ir hasta el fondo fangoso, nadar junto al cardumen. Es decir, buscamos a personas y colectivos que, desde distintos campos y territorios, estén creando, pensando o experimentando con nuevas formas de producir, relacionarse, organizarse y convivir. Lacónicamente, prácticas alternativas o contrahegemónicas. Escritorxs, escultorxs, diseñadorxs, docentes, arquitectxs, artesanxs, investigadorxs, científicxs, inventorxs, productorxs, constructorxs, colectivos y organizaciones son bienvenidxs a participar.
"Gran apertura", al ser tan amplio puede resultar confuso. Llama la atención la inclusión de categorías que van más allá del capricho editorial (invención, tecnología, ciencia y construcción). ¿Cuáles son los criterios con los cuales se incluye o se deja afuera una disciplina o área? Pregunto, sobre todo, pensando en lenguajes en otros formatos.
Existe una gran cantidad de diversos proyectos (individuales o colectivos) que convergen en prácticas conscientes con la naturaleza y otras formas de habitar, producir, relacionarnos y organizarnos colectivamente. El criterio principal es que las propuestas dialoguen con el espíritu de la editora. Por eso, me interesan tanto las prácticas artísticas y literarias como los saberes técnicos, científicos, comunitarios y experimentales, siempre que exista una relación significativa con estos ejes. En cuanto al formato, la convocatoria está pensada para materializar los proyectos seleccionados en libros de edición artesanal. Me interesa explorar en otros lenguajes y otras formas de conocimiento que puedan trasladarse al libro, transformarlo o encontrar en él una forma de expresión. Cada proyecto podrá requerir una resolución editorial particular, de acuerdo con sus características y posibilidades.
Ramaraíz cuenta con líneas, o colecciones, de edición artesanal casera como también impresiones más similares al libro industrial, ¿cómo podemos leer o acercarnos a una posible lectura y cómo se ordenan en un catálogo?
En el caso de Otros mundos posibles, la intención es que los proyectos seleccionados formen parte de una colección propia dentro del catálogo de Ramaraíz. Cada publicación abordará sus temas desde distintos lenguajes y perspectivas.
En nuestra actualidad, la literatura juega un rol importante en la transmisión de un diálogo estético y político, más allá de la expresión propia unipersonal del poeta: ¿qué hace la literatura para debatir territorio y comunidad, así como artificialidad y tecnocracia?
Ramaraíz es como una mamushka, porque es editorial, independiente y chaqueña. Por lo tanto, tiene motivos de sobra para poner estas discusiones sobre la mesa. Y no voy a ahondar en los diagnósticos obvios ni en las dificultades que eso representa. Por eso, no pienso estas discusiones como algo externo a esta casa editora. Imaginar otros mundos posibles también implica preguntarnos desde dónde nacen y quiénes pueden producir y hacer circular esas ideas, así como qué condiciones necesitamos transformar para que otras formas de vida sean posibles.
Un ítem interesante es incluir a la arquitectura como arte del espacio y la forma, cosa que hasta hace no mucho seguía en discusión.
Desconozco cuántos libros abordan la arquitectura por fuera del ámbito académico. Lo que esta convocatoria busca es acercar a la arquitectura sustentable, especialmente a los saberes y las prácticas decoloniales vinculados a la construcción y a la habitabilidad. Si surge la oportunidad de trabajar con arquitectxs o colectivos dedicados, supongamos, a la bioconstrucción, me interesa llevar esas experiencias al plano del ensayo y explorar el libro como archivo, crónica, crítica o reflexión sobre el valor de estas prácticas. La idea es registrar y poner en circulación conocimientos que permitan pensar otras formas de construir, vinculadas con el territorio, los materiales disponibles y las relaciones con el ambiente y la comunidad.
Hace poco mencionaste lecturas de Úrsula K. Le Guin que repercutieron en esta línea de pensar publicaciones a través de la artesanía, la investigación y el futuro de las mismas. ¿Cómo avanza el postcapitalismo en la edición independiente a la hora de indagar en estas distintas ramas y áreas del pensamiento?
A partir de las lecturas de Úrsula K. Le Guin, Piotr Kropotkin y demás autores que han planteado otras formas de coexistir, nace la convocatoria Otros mundos posibles. Creo que el postcapitalismo funciona como una pregunta abierta sobre nuestras formas de producir y relacionarnos. Me parece vigente y necesario explorar alternativas desde las condiciones materiales que tenemos, reconociendo las contradicciones que atraviesan cualquier intento de transformación. Ramaraíz pone en práctica algunas de estas ideas, aunque no signifique una ruptura con las dinámicas del mercado en las que estamos inmersos. Por ejemplo, la encuadernación artesanal, las microtiradas a demanda, la reutilización de materiales y la simbiosis con otros emprendimientos, autores y artistas son algunas de ellas. Personalmente, no creo que una microedición artesanal, considerada de forma aislada, pueda definirse como postcapitalista. Sin embargo, cuando se articula con otras experiencias y permite ensayar otras maneras de producir, distribuir y relacionarnos, puede ayudar a crear alternativas a las lógicas dominantes.
Otra clave de la convocatoria es que se menciona a los colectivos, es decir escrituras que aportan una mirada plural (aunque siga siendo de autor), ¿cómo pensamos un público posible para estas escrituras?
Creo que toda publicación está destinada a un nicho semipermeable, a una pequeña parte del mundo. El valor radica en que esos nichos puedan articularse entre sí y constituir un entramado de mayor complejidad y que pueda de formar parte de un programa, una base de investigación, un archivo o un registro colectivo. De la convocatoria se elegirán proyectos que dialoguen con las ideas de Ramaraíz. Una vez seleccionados, estos libros se confeccionarán gracias a las preventas que financiarán su producción. A su vez, cada proyecto tendrá un proceso editorial propio, que contemplará las necesidades particulares de corrección, edición, diseño y producción.
Vida y ambiente es una buena forma de resumir la política editorial que reúnen muchos títulos de Ramaraíz, en sus distintas colecciones. Ahora se amplía con Otros mundos posibles; ¿hay escrituras y producciones artísticas que permanecen en la ontología de lo verde? ¿Cómo encontramos nuestra práctica de relación en una mezcla de verdor y distopía?
Militar lo verde es algo que va a permanecer en Ramaraíz. La editora busca contribuir a la construcción de otros mundos posibles, aunque eso pueda sonar ingenuo. No me interesa pensar el presente como algo inmutable ni limitarme a registrar sus contradicciones. Me parece interesante explorar qué podemos hacer con ellas y qué formas de vida podemos construir colectivamente. En ese sentido, la convocatoria busca poner en diálogo experiencias, saberes y prácticas que permitan imaginar alternativas concretas. La distopía puede ayudarnos a reconocer aquello que queremos transformar, pero no quisiera que la imaginación del futuro quede reducida a sus escenarios catastróficos. También necesitamos imaginar aquello que deseamos que exista.







