La misma receta, otro resultado: las claves del triunfo de Atlético Tucumán contra Tigre

El “Decano” mantuvo su propuesta habitual, pero esta vez fue más efectivo en ataque y supo sostener la ventaja con 10 jugadores. El 1-0 lo acerca a los playoffs y le permite llegar con confianza a la semifinal de Copa Argentina.

GOLPE DE ILUSIÓN. Los jugadores de Atlético Tucumán felicitan a Ramiro Ruiz Rodríguez tras su gol en Victoria, el tanto que selló el 1-0 sobre Tigre y mantuvo al “Decano” en carrera.
GOLPE DE ILUSIÓN. Los jugadores de Atlético Tucumán felicitan a Ramiro Ruiz Rodríguez tras su gol en Victoria, el tanto que selló el 1-0 sobre Tigre y mantuvo al “Decano” en carrera. MATIAS NAPOLI ESCALERO / ESPECIAL PARA LA GACETA
Por Diego Caminos 23 Octubre 2026

A Atlético suele no sobrarle nada. El plantel es justo, Julio César Falcioni no tiene demasiado margen para improvisar y sus jugadores deben pelear con uñas y dientes cada partido. En ese intercambio parejo de golpes, los encuentros suelen definirse por detalles, esos que al “Decano” le venían jugando en contra. Esta vez, sin embargo, la moneda volvió a caer del lado de los de 25 de Mayo y Chile. Fue victoria de Atlético en Victoria: el equipo superó un primer tiempo complicado, sumó tres puntos que lo mantienen en la pelea por los playoffs y llegará con el ánimo en alza a la semifinal de Copa Argentina del miércoles.

Porque, al intentar explicar el triunfo, sobresale una sensación: Atlético no hizo algo demasiado diferente de lo que venía mostrando. Acumulaba seis encuentros sin ganar desde aquel 2-1 sobre Racing en Avellaneda. La diferencia estuvo, esta vez, en los últimos metros, donde realmente se definen los partidos. Allí Tigre desperdició sus oportunidades durante el comienzo y el “Decano”, después de varios intentos fallidos, terminó encontrando el gol que inclinó la balanza.

Falcioni repitió una fórmula que ya es un clásico de su ciclo: el 4-1-4-1, con su defensa habitual, los ingresos de Renzo Tesuri y Nicolás Laméndola por las bandas del medio campo y Ramiro Ruiz Rodríguez como única referencia ofensiva. Fueron apenas dos modificaciones respecto del equipo que enfrentó a Rosario Central, pese a que se especuló con una rotación más amplia para reservar energías de cara a la Copa Argentina.

¿Y cuál fue el plan En líneas generales, el de siempre: retroceder por detrás de la pelota, cerrar espacios e impedir los pases entre líneas durante la fase defensiva; recuperar y salir rápidamente de contraataque cuando tuviera la oportunidad. Una de las principales herramientas fueron los pelotazos a las espaldas de la defensa de Tigre, buscando aprovechar la velocidad de “RRR”. Así, el tucumano generó dos situaciones claras durante el primer tiempo, aunque no estuvo preciso.

Diego Dabove, en tanto, dispuso un 4-1-3-2 flexible para intentar cortar una racha de siete partidos sin victorias. El “Matador” arrancó mucho mejor y tuvo méritos para ponerse en ventaja durante la primera mitad del primer tiempo. Jerónimo Dómina e Ignacio Russo encontraron espacios dentro del área y generaron más de una oportunidad para abrir el marcador. Atlético atravesó ese tramo con dificultades, aunque consiguió sobrevivir al mejor momento de su rival.

El “Decano” también tuvo sus oportunidades antes del descanso, pero fue en el complemento cuando terminó de acomodarse. Tigre conservó la pelota durante varios pasajes, aunque dejó de generar peligro, mientras que Atlético, todavía impreciso, comenzó a encontrar espacios para lastimar.

Hasta que llegó la cuarta oportunidad. “RRR” apareció dentro del área y conectó de cabeza un gran centro de Juan Infante para romper el cero. Una desborde del lateral que recordó a su mejor versión con la camiseta del “Decano”, aquella que había mostrado antes de sufrir la lesión ligamentaria que lo mantuvo tanto tiempo alejado de las canchas. Ruiz Rodríguez encontró el premio a su insistencia después de varios intentos fallidos.

Pero su protagonismo no terminó allí. Poco después, el autor del gol cometió una dura infracción, recibió su segunda tarjeta amarilla y dejó a Atlético con 10. Falcioni reorganizó al equipo en un 4-4-1, cerró los espacios y apostó por sostener la ventaja. El “Decano” se replegó con orden, administró mejor la pelota cuando pudo recuperarla y neutralizó los intentos de Tigre hasta el pitazo final.

Esta vez, la moneda cayó del lado de Atlético. No hubo goles agónicos en contra ni errores que echaran por tierra el esfuerzo. La victoria lo deja a sólo dos puntos de los puestos de clasificación a los playoffs y le permite llegar a la semifinal de la Copa Argentina con el ánimo renovado. A las puertas del partido más importante del año, el “Decano” necesitaba volver a sentirse ganador.

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