Ganarles a los de arriba: la materia pendiente que San Martín deberá aprobar para entrar al Reducido

Ante los ocho primeros, el “Santo” suma un 26% de efectividad, similar al del colista Güemes. Contra el resto, tiene números de candidato.

A ROMPER LA RACHA. Orfila corrige mientras Matías García marca a Guillermo Rodríguez, en el polideportivo del Complejo Natalio Mirkin. El “Santo” prepara la revancha ante Midland, uno de los de arriba.
A ROMPER LA RACHA. Orfila corrige mientras Matías García marca a Guillermo Rodríguez, en el polideportivo del Complejo Natalio Mirkin. El “Santo” prepara la revancha ante Midland, uno de los de arriba.

Resumen para apurados

  • San Martín de Tucumán cayó 1-0 ante Atlanta el domingo en Villa Crespo, comprometiendo su pase al Reducido por su déficit de gol ante los líderes.
  • El equipo tucumano apenas logró un 26% de efectividad frente a los ocho mejores del torneo, un contraste marcado con el 56% de puntos obtenidos ante los rivales restantes.
  • Para clasificar al Reducido, el conjunto de Orfila deberá ganar sus tres fechas finales, recibiendo de local a rivales directos de la zona alta como Midland y Colegiales.
Resumen generado con IA

El último domingo, en Villa Crespo, San Martín volvió a chocar contra la misma pared. Generó seis situaciones claras, según Alejandro Orfila, pero perdió 1-0 con Atlanta, tercero de la zona B. No fue un accidente, sino la confirmación de una tendencia que atraviesa toda la temporada. Ante los ocho equipos que, al día de hoy, ocupan los puestos de clasificación al Reducido y a la final, el “Santo” muestra una versión que poco se parece a la que exhibe contra el resto del torneo.

En 14 partidos frente a esos rivales (Tristán Suárez, Temperley, Atlanta, Gimnasia de Jujuy, Midland, Gimnasia y Tiro de Salta, Deportivo Maipú y Colegiales), ganó dos, empató cinco y perdió siete. Sumó 11 de los 42 puntos en juego, un 26% de efectividad, con nueve goles a favor y 16 en contra. Es un rendimiento de equipo que pelea abajo: Güemes de Santiago del Estero, último de la zona, tiene un 23%. Nunca pudo vencer a Tristán Suárez, Temperley, Atlanta, Midland, Maipú ni Colegiales.

La otra cara es la de un candidato. Contra los demás rivales, San Martín ganó ocho partidos, empató ocho y perdió tres. Sacó 32 de 57 puntos, un 56%, con 26 goles convertidos y 17 recibidos. Es un porcentaje parecido al de Atlanta, que suma el 58% de los puntos y está a uno de la cima. Con ese ritmo durante todo el torneo, pelearía en los primeros puestos.

Sin festejos afuera

La diferencia se acentúa cuando el “Santo” sale de Tucumán. Como visitante, nunca les ganó a los equipos de arriba: empató tres partidos y perdió cinco, con apenas tres puntos sobre 24. En La Ciudadela el saldo fue más equilibrado, con dos triunfos, dos empates y dos derrotas: igualó con Tristán Suárez (0-0) y con Maipú (2-2), y cayó contra Temperley (1-2) y Atlanta (0-1).

Las únicas dos victorias ante los ocho primeros llegaron en casa y sin goles en contra. La primera fue el 2-0 a Gimnasia de Jujuy, en la fecha 13, cuando el “Lobo” era el líder y Andrés Yllana dirigía al equipo. La segunda, el 1-0 a Gimnasia y Tiro de Salta, en la fecha 32, ya con Orfila.

El problema principal está en el arco rival. En ocho de esos 14 partidos, San Martín no convirtió. Le pasó en los dos cruces con Atlanta, en el 0-0 y en el 0-2 ante Tristán Suárez, en el 0-0 con Maipú en Mendoza y en las derrotas con Midland, Gimnasia y Tiro de Salta y Colegiales.

Contra el resto, en cambio, promedia más de un gol por partido. Atrás también se nota: ante los de arriba recibe más de un gol por encuentro, mientras que frente a los demás encaja menos de uno.

Orfila lo graficó tras la caída en Villa Crespo. “El tiro libre de ellos entró, el nuestro pegó en el ángulo y su arquero sacó cuatro o cinco pelotas clave”, se lamentó.

El cambio de entrenador tampoco modificó la tendencia. Con Yllana, el balance ante los de arriba fue de una victoria, dos empates y tres derrotas; con Orfila, de una victoria, tres empates y tres derrotas. La caída 2-0 en Munro ante Colegiales, con Hernán De Camilo como interino, completa la lista. Cambiaron el entrenador, los nombres y el esquema, pero el patrón se mantuvo.

Dos finales y un desafío

El calendario lo obliga a hacer justo lo que menos sabe. Para meterse en el Reducido, San Martín necesita ganar sus tres partidos y esperar otros resultados. Dos de esos rivales, Midland y Colegiales, están entre los ocho primeros, y los dos lo vencieron 2-0 en la primera rueda. Midland, quinto con 51 puntos, viene de golear 4-0 a Atlético de Rafaela; Colegiales, octavo con 47, es el dueño del último boleto que persigue el “Santo”.

El tercero, Quilmes, pertenece al grupo ante el que el “Santo” se hace fuerte. Pero la visita tampoco es un trámite: las tres derrotas que sufrió contra el resto de los rivales fueron todas fuera de Tucumán, ante Agropecuario, Nueva Chicago y Atlético Rafaela.

El único consuelo es la localía. Midland llegará el domingo a La Ciudadela, el escenario donde San Martín consiguió sus dos victorias ante los de arriba, y Colegiales cerrará la fase regular en el mismo estadio. Será la oportunidad de demostrar que el equipo puede ganar los partidos que, a lo largo de la temporada, casi nunca ganó.

La tabla resume la paradoja. Con cinco puntos más ante los equipos de arriba, hoy tendría 48 puntos, uno más que Colegiales, y estaría dentro del Reducido. No los consiguió, y ahora la única puerta que le queda abierta pasa por ganarles a los que ya están adentro. El domingo, contra Midland, tendrá la primera oportunidad de romper la tendencia que marcó su temporada.

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