Resumen para apurados
- Un copiloto omaní confesó en EAU que intentó estrellar un vuelo de Flydubai hacia Tel Aviv el 30 de septiembre para vengar a Gaza y morir como mártir.
- El agresor atacó al capitán con un hacha y fue reducido tras caer 4.200 metros. Había sido apartado en Omán por extremismo antes de ser contratado por Flydubai.
- La inteligencia israelí y emiratí investiga posibles vínculos terroristas, mientras el caso expone graves fallas en los filtros de seguridad de la aviación comercial.
El copiloto omaní acusado de intentar estrellar un avión de Flydubai que viajaba hacia Tel Aviv confesó que su objetivo era vengar “lo ocurrido en laFranja de Gaza” y “morir como mártir”, según nuevos detalles de la investigación difundidos este lunes por medios israelíes.
“Lo hice para vengar a Gaza, quería morir como mártir”, habría declarado Hammam al-Hammami durante un interrogatorio en Emiratos Árabes Unidos, según informó Channel 12. Se trata de la primera motivación explícita atribuida al sospechoso desde el episodio ocurrido el miércoles pasado, cuando atacó al comandante del vuelo FZ1073 e intentó tomar el control de la aeronave.
La investigación busca ahora determinar si Al-Hammami actuó por iniciativa propia o si fue reclutado, recibió instrucciones o contó con apoyo de terceros. La censura militar israelí autorizó este lunes a informar que el Shin Bet, el servicio de seguridad interior de Israel, se incorporó a la pesquisa.
Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita también analizan el contenido del teléfono del copiloto para identificar contactos, comunicaciones y otros indicios que permitan establecer cómo se preparó el ataque.
Investigan posibles contactos con organizaciones
Según Channel 12, un representante del Mossad informó el domingo al gabinete de seguridad israelí que Al-Hammami había realizado durante los últimos años viajes breves a países considerados hostiles a Israel, algunos de ellos formalmente enemigos.
Los investigadores intentan establecer si durante esas visitas pudo haber sido contactado, reclutado o influido por alguna organización. Hasta el momento, sin embargo, no se informó públicamente de ningún vínculo concreto entre el sospechoso y un grupo terrorista.
Otros elementos incorporados a la investigación apuntan a que el ataque habría sido planificado con bastante anticipación. Dos funcionarios israelíes familiarizados con el caso afirmaron que Al-Hammami confesó haber buscado deliberadamente empleo en una aerolínea que operara vuelos hacia Tel Aviv.
Una fuente con conocimiento de la investigación sostuvo, además, que el objetivo del copiloto era estrellar el avión contra el aeropuerto Ben Gurion, principal terminal aérea de Israel.
De acuerdo con esa misma fuente, Al-Hammami habría considerado atacar un vuelo hacia Israel a mediados de este año, pero finalmente desistió. Ese primer intento estaba previsto para julio y la investigación emiratí determinó de manera preliminar que había buscado trabajo en una compañía con rutas hacia Israel con la intención de perpetrar un atentado.
El ataque a bordo del vuelo FZ1073
El episodio que finalmente puso en marcha su supuesto plan ocurrió el 30 de septiembre, cuando el vuelo FZ1073 de Flydubai cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv con más de 170 pasajeros y miembros de la tripulación, en su mayoría israelíes.
Según la Fiscalía General de Emiratos Árabes Unidos, el copiloto atacó al comandante, el indio Smit Machchhar, con un hacha de emergencia que se encontraba dentro de la cabina e intentó apoderarse de los controles.
Las autoridades emiratíes calificaron oficialmente el hecho como un intento de atentado terrorista.
Durante el ataque, el Boeing 737 descendió casi 14.000 pies -más de 4.200 metros- en menos de 30 segundos. A pesar de sus heridas, Machchhar consiguió abrir la puerta de la cabina, lo que permitió que pasajeros y tripulantes ingresaran y redujeran al agresor.
Luego, un piloto de reserva de Flydubai que viajaba como pasajero tomó los controles y consiguió realizar un aterrizaje de emergencia en Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita.
Al-Hammami fue detenido inicialmente en Arabia Saudita y trasladado al día siguiente a Emiratos Árabes Unidos, donde permanece bajo custodia. Las autoridades emiratíes todavía no informaron cargos formales en su contra.
Bajo investigación, los controles de seguridad
La investigación también puso bajo la lupa los controles que permitieron que el copiloto llegara a la cabina de un vuelo con destino a Israel.
Según fuentes citadas en la investigación, Al-Hammami había sido apartado previamente de tareas de vuelo en Omán debido a preocupaciones relacionadas con supuestas posiciones extremistas. A pesar de esos antecedentes, fue contratado posteriormente por Flydubai y asignado a una ruta hacia Tel Aviv, pese a que Omán no mantiene relaciones diplomáticas con Israel.
Las autoridades emiratíes también interrogaron a los auxiliares de vuelo que se encontraban a bordo. De acuerdo con Channel 12, hasta el momento descartaron que alguno de ellos haya colaborado con el copiloto.














