Resumen para apurados
- Los periodistas tucumanos Ana Pedraza y Rafael Medina se reencontraron tras 20 años y hoy comparten su vida y el running, preparándose para los 21K de LA GACETA.
- Trabajaron juntos en Canal 5 de Concepción. Dos décadas después formaron pareja; ella empezó a correr contra la ansiedad y él se sumó tras dejar el básquetbol.
- La pareja planea competir en el exterior, como Brasil o Chile, mientras consolidan su disciplina deportiva y viajan juntos por el país sumando nuevos desafíos.
"La historia con 'Rafa' es como dice la canción de Fito Páez: 'El amor después del amor'". Así resume Ana Pedraza su vida junto a Rafael Medina, en la que el running ocupa un lugar central. Los dos son periodistas, se conocieron cuando trabajaban juntos en Canal 5 de Concepción y, después de que ella pasara a Canal 10, se reencontraron 20 años más tarde. Desde entonces escriben una historia con un condimento especial: correr y viajar por distintas provincias "para sellarlas con una medalla". El próximo capítulo será en los 21K de LA GACETA, donde los dos volverán a ponerse el dorsal.
Primero fue ella la que encontró en las zapatillas una forma de despejarse. Durante más de dos años, Rafael fue una presencia habitual en sus carreras: la esperaba en la llegada, le sacaba fotos, le alcanzaba agua y seguía desde afuera una actividad que ya era parte central de la vida de su pareja. Después, casi sin planearlo, decidió probar. Hoy los dos corren, cada uno con sus propios objetivos.
Una hora a solas con sus pensamientos para ganarle a la ansiedad
Ana empezó a correr buscando un espacio para ella. "Me ayudó con mis problemas de ansiedad; es una hora sola con mi mente y mis pensamientos", explicó. Con el tiempo, esa salida se convirtió en una rutina que empezó a ordenar otros aspectos de su vida. "Después te das cuenta de que tu vida cambió: que tenés una disciplina que no sabías que podías forjar y hábitos que mejoraron exponencialmente tu calidad de vida", agregó.
El día que dejó de esperarla en la llegada y largó su primer 7K
Rafael conocía de cerca ese proceso, aunque todavía no se imaginaba como corredor. Durante años jugó al básquet, hasta que una lesión lo obligó a dejarlo. Después aparecieron las caminatas y, finalmente, las carreras. El 6 de enero del año pasado, en Aguilares, largó su primer 7K, sin preparación específica y desde el último lugar. "Yo siempre había ido a acompañarla. Estaba acostumbrado a esperarla en la llegada. Pero un día me picó el bichito y decidí correr", recordó. Cuando faltaban unos 200 metros, Ana lo vio entre la gente y empezó a alentarlo. Él aceleró en el tramo final y terminó aquella carrera que marcaría su comienzo en el running.
Desde entonces, cada uno encontró su camino. Rafael se enfoca en los 10K y disfruta el desafío de bajar sus tiempos. Ana, en cambio, mira distancias más largas. "Mi gran sueño es correr un maratón, pero soy muy respetuosa de los procesos. Recién llevo tres años corriendo y me falta mucha preparación para los 42,195 kilómetros", reconoció. Las metas son distintas, pero comparten entrenamientos y entienden qué significa para el otro prepararse para una carrera. "Es hermosa la química que genera poder compartir un deporte con tu pareja", sostuvo Pedraza.
Cada carrera, una excusa para recorrer provincias y sumar medallas
Para la pareja, cada competencia es también la excusa para conocer una ciudad, recorrer otra provincia o simplemente pasar el día juntos. "Encontramos una forma de hacer actividad física y, al mismo tiempo, conocer lugares. Cada carrera termina siendo también un viaje", señaló Rafael. Ana le da a esa rutina compartida un significado más profundo. "Compartir esta disciplina es compartir parte de nuestra vida. Correr está en la agenda siempre: en nuestros fines de semana y hasta en nuestras escapadas a los cerros", contó.
Una de las situaciones que mejor refleja esa relación ocurrió en el último Cruce Calchaquí. Ana corrió los 21 kilómetros por la Ruta 40 en plena siesta, con un calor que ella misma definió como insoportable. Rafael no participó de la competencia, pero estuvo cerca durante todo el recorrido: cada 500 metros aparecía para tirarle agua. "No corrió, pero sí estuvo todo el recorrido conmigo para que yo pudiera cumplir el sueño de hacer una carrera que siempre soñé", recordó Pedraza. Después de tanto tiempo esperándola en las llegadas, él volvió a estar de ese lado, aunque ahora entendiendo mejor qué significa atravesar una carrera.
Los 21K LA GACETA serán otra experiencia para los dos. Rafael buscará seguir creciendo en los 10K y Ana continuará avanzando hacia la distancia que más le interesa. Más adelante asoma un objetivo en común: correr alguna vez en otro país, posiblemente Brasil o Chile. "Mientras tanto, queremos seguir recorriendo el país corriendo", adelantó Ana. La historia empezó en un canal de televisión, se interrumpió durante dos décadas y volvió a escribirse con zapatillas. Primero hubo una corredora y un acompañante. Después cambió el reparto: hoy los dos entrenan, compiten y viajan alrededor de una misma pasión.
Cómo inscribirse a los 21K de LA GACETA
No dejes pasar la oportunidad de ser parte de la cuarta edición de los 21K LA GACETA. La inscripción se realiza en minutos a través de 21k.lagaceta.com.ar. Los cupos son limitados y la competencia volverá a reunir a miles de corredores y familias.










