Caso Érika Antonella Álvarez: el 26 de octubre comenzará el juicio por el femicidio

“El Militar” Sosa será enjuiciado por el crimen, mientras que Justina Gordillo y Jorge Díaz, por encubrimiento. El debate se extenderá, en principio, hasta mediados de diciembre.

CIERRE VELOZ. La causa por el femicidio de Érika Antonella podría cerrarse antes de que se cumpla un año de haberse registrado.
CIERRE VELOZ. La causa por el femicidio de Érika Antonella podría cerrarse antes de que se cumpla un año de haberse registrado.

Resumen para apurados

  • El 26 de octubre iniciará en Tucumán el juicio a Felipe Sosa por el femicidio de Érika Álvarez; la fiscalía pedirá prisión perpetua para el principal acusado.
  • La víctima fue asesinada a golpes en Yerba Buena y su cuerpo hallado en un descampado. Además del presunto autor, juzgarán a dos personas por encubrimiento y ayudar a su fuga.
  • El debate se extenderá hasta diciembre con 70 testigos, fijando no solo las responsabilidades penales de los imputados sino también una reparación económica para los padres.
Resumen generado con IA

En poco más de 10 meses de haberse registrado el femicidio que más movilizó a los tucumanos durante este año, el 26 de octubre comenzará el juicio por el crimen de Érika Antonella Álvarez. Según se informó ayer, serán 27 las audiencias programadas para este debate. Se estima que finalizará a mediados de diciembre.

El 7 de enero, la víctima dejó su casa y se dirigió a la de Felipe “El Militar” Sosa, ubicada en Yerba Buena. En la madrugada de ese día fue asesinada. Horas después, Sosa arrojó el cuerpo en un descampado de Manantial Sur. Dos vecinas lo hallaron al día siguiente.

Serán tres las personas que se sentarán en el banquillo de los acusados. Sosa, según la acusación del fiscal Pedro Gallo, valiéndose de la relación asimétrica de poder y de la situación de vulnerabilidad de Érika, la golpeó con gran violencia en la zona craneofacial y cervical, provocándole múltiples lesiones que le ocasionaron la muerte por traumatismo craneofacial y cervical. El representante del Ministerio Público, a través de su auxiliar Carolina Brito, adelantó que pedirá que sea condenado a prisión perpetua. El defensor Marcelo Cosiansi buscará probar que no se trató de un femicidio, sino de una muerte accidental.

Los acusados de encubrimiento

Sobre Justina Gordillo, empleada judicial y ex pareja del principal acusado, el investigador sostuvo que mantuvo comunicaciones con Sosa en la mañana del 7 de enero y que posteriormente se presentó en el domicilio donde se registró el femicidio, en el que permaneció durante varias horas. Se retiró y volvió por la noche. Durante ese tiempo, según la acusación, habría colaborado con el ocultamiento del cuerpo y la eliminación de rastros del hecho, además de intervenir en la desaparición de elementos de la víctima y de la camioneta utilizada por Sosa para trasladar y ocultar el cuerpo.

ESTRATEGIA. Los defensores de Felipe Sosa intentarán demostrar que Érika murió de manera accidental. ESTRATEGIA. Los defensores de Felipe Sosa intentarán demostrar que Érika murió de manera accidental.

Brito también le endilgó haber colaborado con la fuga del principal acusado hacia la provincia de Buenos Aires, poniendo a su disposición una motocicleta KTM y,  posteriormente, dinero e información relacionada con la investigación. Según la acusación, estas acciones tuvieron como finalidad ayudar a Sosa a eludir la investigación y sustraerse de la acción de la Justicia, además de obtener un beneficio patrimonial. Para Gordillo, la acusación pedirá una condena de seis años de prisión.

Los defensores María Florencia Abdala y Camilo Atim cuestionaron la imputación al considerar que no se tuvo en cuenta la relación que existía entre ambos el día en que ocurrió el hecho. Además, presentarán testigos con los que buscarán probar que durante esos días Gordillo no hizo nada extraño.

Sobre Jorge “Chicho” Díaz, Gallo sostuvo que el 7 de enero se presentó en el domicilio de Sosa a bordo de una camioneta Chevrolet S10 perteneciente a “Mundo Limpio” y colaboró con la eliminación de rastros del hecho, la desaparición del teléfono celular de Álvarez y la limpieza del lugar. Asimismo, según la acusación, al retirarse del domicilio llevó consigo un estuche que contenía una pistola Glock calibre 40, una escopeta calibre 12, 11 cartuchos calibre 40 y cuatro cartuchos calibre 12, elementos que el principal acusado le habría entregado. 

ESPERA. La empleada judicial Justina Gordillo junto a sus defensores María Florencia Abdala y Camilo Atim. ESPERA. La empleada judicial Justina Gordillo junto a sus defensores María Florencia Abdala y Camilo Atim.

Para este imputado, la acusación solicitará una condena de seis años de prisión. Su defensor, Juan Pablo Bello, intentará demostrar que su asistido estuvo en la casa del principal imputado, pero que sólo realizó tareas de jardinería y reparación de la moto.

Otros detalles

El cuarto imputado, Nicolás Navarro Flores, ya fue condenado a tres años de prisión efectiva por haber realizado maniobras de encubrimiento. Él será uno de los 70 testigos que declararán ante los jueces Sebastián Mardiza, María Valeria Mibelli y Eliana Karina Gómez Moreira.

Por otra parte, a raíz de un planteo realizado por el defensor Cosiansi, se excluyó de la lista de demandantes a los hermanos de Érika, por lo que no podrán exigir una reparación económica a los acusados.

Oportunamente, habían solicitado que Sosa les pagara $438 millones, mientras que a Gordillo y a Díaz les reclamaron unos $70 millones. Vale la pena aclarar que, en el acuerdo alcanzado con Navarro Flores, el ahora condenado pagó $100 millones.

Al quedar como reclamantes únicamente los padres de la víctima, el monto solicitado originalmente se redujo en más de un 40%. Sin embargo, en el juicio que se iniciará el 26 de octubre, el tribunal deberá resolver si les corresponde cobrar una reparación y, en ese caso, cuál será el monto.

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