Un experto alertó sobre el efecto negativo de las cañas florecidas en una zafra tardía

Extenderse más allá del 15 de octubre afectará el crecimiento del cañaveral para 2027, con menos toneladas de caña por hectárea, según Fogliata.

PROCESO. La floración de la caña de azúcar del subtrópico no es frecuente, a diferencia de lo que ocurre en las zonas tropicales, como algunas zonas de Salta, explicó el asesor Franco Fogliata.
PROCESO. La floración de la caña de azúcar del subtrópico no es frecuente, a diferencia de lo que ocurre en las zonas tropicales, como algunas zonas de Salta, explicó el asesor Franco Fogliata.
Hace 6 Hs

“Resulta notable conocer que, según información recabada de diferentes medios, la caña de azúcar en Tucumán está florecida prácticamente en toda la provincia, pero con mayor cantidad en el área que va desde Famaillá hacia el sur”, señaló el asesor privado Franco Fogliata.

Precisó que la variedad más florecida en ese sector es LCP 85-384; y que hacia el norte están más florecidas TUC 00-19 y TUC 00-65. “La floración de la caña de azúcar del subtrópico no es un hecho frecuente, a diferencia de lo que ocurre en las zonas tropicales, como en el norte, en Colonia Santa Rosa (Salta), entre otras. Este fenómeno está absolutamente ligado al proceso fisiológico conocido como ‘fotoperiodo’, tema en el que Tucumán fue pionera en el país, mediante la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc)”, dijo.

Explicó que ello obedece a que, entre 1960 y 1965, se construyeron las llamadas “cámaras del fotoperiodo” para lograr la floración artificial de los tallos de caña y, luego, poder hacer los cruzamientos florales y obtener las semillas correspondientes, de donde surgirían las nuevas variedades. “La Eeaoc lo viene haciendo con mucho éxito desde hace años, liberando luego las conocidas TUC. Es un proceso muy largo, que demanda entre ocho y 10 años”, indicó Fogliata.

Contó que la floración natural se da en años en los que se conjugan las condiciones naturales del fotoperíodo -que son constantes-, a las que se suman temperaturas diurnas y nocturnas óptimas, lluvias oportunas en verano y en otoño, y un desarrollo vegetativo adecuado. Todo ello favorece la floración.

“Pero ahora interesa dar a conocer los resultados obtenidos tiempo atrás, en diferentes años, con cañaverales florecidos entre las décadas de 1970 y 1980. Durante la cosecha se imponía un despuntado mayor, dada la menor calidad que poseen los ápices superiores del tallo. Las experiencias demostraron que no habría diferencias significativas ni negativas en cuanto a la calidad del jugo en las cañas florecidas frente a las no. Se trata de muestras tomadas en un mismo lote, durante el período normal de zafra”, explicó.

Situación

“Pero si esta se prolonga desde octubre, la calidad de la caña florecida presenta notorias mermas en cuanto al Pol% caña, la Pureza% y el rendimiento fabril%, entre otros indicadores”, advirtió. Y añadió que en esos momentos empieza la brotación lateral de los tallos, lo que contribuye al declive de la calidad del jugo. “Paralelamente, hay un gran aumento en la fibra% caña y una merma en la cantidad de jugo extraído. Todo esto se traduce en menos kilogramos de azúcar por hectárea. Extender la zafra bajo estas condiciones es, entonces, negativo, y mucho más si quedan ‘cañaverales en pie’, como se vaticina para este año según las cifras sobre la marcha de la zafra”, dijo.

Señaló que en la reciente reunión anual de la Federación de Tucumán, algunos de los presentes dijeron que podría quedar sin moler un 20% de la caña. “Se trata de un fuerte impacto negativo y, viendo las cifras, pareciera darle la razón a ese argumento. A principios de setiembre se habrían molido el 61% del total. Pero ahora, con datos del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (Ipaat) al 21 de septiembre, la cosa cambió: se van moliendo 12.444.237 toneladas, es decir, el 63,3% del total. A esa fecha, y entre el 15 y el 21 de septiembre, se molieron 566.295 toneladas, o sea 111.259 toneladas por día”, dijo.

Consideró que si se desea llegar a fines de noviembre -45 días más- sumarían teóricamente 5.006.520 toneladas, lo que totalizaría 17.450.577 toneladas, faltando así un 11,2% para alcanzar el total. Son 2,2 millones de toneladas, que equivaldrían a 3.297 hectáreas de caña de azúcar, a razón de 60 toneladas de caña por hectárea. “¿‘Caña en pie y florecida’ sin moler? Las zafras tardías -más allá del 15 de octubre- afectan el crecimiento posterior del cañaveral para la zafra 2027, con menos toneladas de caña por hectárea, y peor aún si son cañaverales florecidos”, puntualizó. Y agregó que también se afecta la fertilización, cuya época es justamente entre octubre y el 15 de noviembre.

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