Resumen para apurados
- La Justicia de Tucumán otorgó prisión domiciliaria a Jorge Díaz, acusado de encubrir el femicidio de Érika Álvarez en enero, tras fijarle una fianza de $20 millones.
- La víctima fue asesinada en Yerba Buena y hallada en Manantial Sur. Por el crimen está imputado Felipe Sosa, mientras que otros dos acusados ya recibieron condena y domiciliaria.
- Avanzan las audiencias preliminares y se prevé realizar el juicio oral antes de fin de año, mientras se define la demanda civil y la situación procesal de los imputados.
A Jorge “Chicho” Díaz, otro de los acusados de haber encubierto el crimen de Érika Antonella Álvarez, se le concedió el arresto domiciliario. Mientras tanto, mañana continuarán desarrollándose las audiencias que se realizan como paso previo al inicio del juicio por el caso.
La joven fue asesinada el 7 de enero en una casa de Yerba Buena y su cuerpo fue encontrado en un descampado de Manantial Sur. Por el femicidio fue acusado Felipe “El Militar” Sosa. También fueron procesados Justina Gordillo -funcionaria judicial y expareja del sospechoso-, Nicolás Navarro Flores -amigo personal del imputado por homicidio agravado- y Díaz -empleado de confianza del empresario-, por haber desplegado diferentes conductas para encubrir el hecho.
Navarro Flores, defendido por Patricio Char y Candelaria Hernández, ya está cumpliendo la pena de tres años que aceptó recibir en un juicio abreviado. A Gordillo, que es asistida por María Florencia Abdala y Camilo Atim, le otorgaron el arresto domiciliario, tras hacer efectiva una caución de $30 millones y colocarle una pulsera de seguimiento.
Juan Pablo Bello, defensor de Díaz, solicitó en una audiencia de Impugnación que se le otorgara a su asistido el arresto domiciliario, teniendo en cuenta que no existían razones para pensar que entorpecería la investigación. El fiscal Pedro Gallo, al igual que la querella representada por Carlos Garmendia, se opuso.
La jueza Jimena Suárez aceptó el pedido, como ya lo había hecho con Gordillo. Atendiendo a la situación de vida de “Chicho”, redujo la caución a $20 millones. “Vamos a tratar de conseguir ese valor, es muchísimo dinero para un jardinero y un mecánico que no trabaja desde hace varios meses”, sostuvo el profesional.
Mientras se resuelven estos planteos, avanzan las audiencias preparatorias del juicio oral, que podría realizarse antes de fin de año. En esos debates hubo novedades. La primera es que, por pedido de Marcelo Cosciansi, defensor de Sosa, se decidió excluir del reclamo civil a los hermanos de la joven, por lo que el pedido de resarcimiento económico de $500 millones se reduciría en un 50%. La otra es que Sosa habría reconocido haber “descartado” el cuerpo de la víctima por temor a recibir represalias por parte del novio narca de Érika.







