Una campeona sufrió una incontinencia durante una prueba de Hyrox, siguió compitiendo y desató un escándalo mundial
La organización anunció que revisará sus protocolos tras la polémica generada en Beijing. Joanna Wietrzyk continuó la competencia pese a sufrir una incontinencia intestinal y haber afectado parte del circuito.
Resumen para apurados
- El sábado en Beijing, la atleta Joanna Wietrzyk desató un escándalo al ganar una prueba de Hyrox tras sufrir una incontinencia intestinal y negarse a abandonar.
- La competidora ensució el circuito y máquinas, lo que provocó quejas de rivales por riesgos sanitarios y cuestionamientos a los jueces por no frenar la prueba.
- Hyrox anunció que revisará sus protocolos médicos y de biocontaminación para fijar límites claros entre la exigencia deportiva y la seguridad del resto de atletas.
Una situación inesperada durante una competencia de Hyrox en Beijing, China, abrió un fuerte debate sobre los límites que existen en el deporte de alto rendimiento y, sobre todo, sobre las condiciones sanitarias a las que pueden quedar expuestos los atletas. La protagonista fue la australiana Joanna Wietrzyk, actual campeona mundial de su categoría, quien sufrió una incontinencia intestinal durante la prueba, decidió continuar y terminó quedándose con el primer puesto.
El episodio ocurrió el sábado y rápidamente trascendió las fronteras de la competencia después de que distintas imágenes comenzaran a circular en las redes sociales. Según testimonios de participantes que estuvieron en el lugar, Wietrzyk sufrió el problema antes de completar la mitad del recorrido y, pese a la situación, siguió adelante.
Durante su recorrido habrían quedado restos de materia fecal en distintos sectores del circuito y también en elementos que posteriormente debían ser utilizados por otros competidores. La situación generó todavía más cuestionamientos porque el reglamento de Hyrox establece sanciones para determinadas conductas durante las pruebas, entre ellas escupir en la pista o arrojarse agua encima.
An Australian #HYROX athlete suffered severe fecal incontinence mid-race in Beijing — and kept going. She won. Her response: "A win is a win." Some call it mental toughness. Others call it a public health hazard —contaminated mats, slippery equipment. Competitors dodging waste on… pic.twitter.com/HpiL0HWbCH
— ChitChat China🇨🇳🇺🇸 (@ChitChatChina) September 13, 2026
A partir de allí, parte de las críticas se concentró en la actuación de los responsables de la competencia y del personal médico. La pregunta que se repitió entre participantes y usuarios de las redes fue por qué la atleta no fue retirada cuando su estado podía representar un riesgo sanitario para el resto.
La controversia también estuvo acompañada por sospechas sobre un supuesto trato diferencial hacia Wietrzyk por su condición de deportista de elite y por su vínculo comercial con Puma, una de las marcas que auspician a Hyrox. Sin embargo, la organización no reconoció que ese factor haya tenido alguna incidencia en la decisión de permitirle continuar.
Después de la carrera, la propia Wietrzyk publicó en Instagram una fotografía en la que aparecía sobre una camilla y escribió “una victoria es una victoria”. La publicación fue eliminada posteriormente, aunque para entonces ya había generado numerosos comentarios críticos.
La repercusión obligó a Hyrox a pronunciarse este lunes. En un comunicado, la organización reconoció que el episodio expuso una situación para la que sus protocolos no resultaron suficientemente claros.
“A medida que nuestro deporte evoluciona, encontramos situaciones nuevas y cada vez más complejas que suponen un reto y en las que es necesaria mayor claridad”, señaló Hyrox, que aseguró contar con protocolos médicos y de biocontaminación para sus competencias.
Según explicó la compañía, lo ocurrido en Beijing fue “una situación inesperada” en la que se desdibujaron los protocolos previstos para las competencias de elite y aquellas de participación masiva. Esa superposición, sostuvo, generó ambigüedad sobre la manera en que debían interpretarse y aplicarse las normas.
“Reconocemos que esto puede, lógicamente, provocar frustración, preguntas y opiniones encendidas dentro de nuestra comunidad”, agregó la organización. Y aseguró que las preocupaciones planteadas son legítimas y que, como organizadores, deben investigarlas y asumir la responsabilidad para mejorar sus procedimientos.
Reclamos por las condiciones del circuito
Los testimonios de otros participantes hicieron que la polémica creciera todavía más. Una competidora afirmó a la agencia internacional EFE que Wietrzyk continuó la prueba después del episodio y que durante el recorrido quedaron afectados sectores de la pista, máquinas y alfombras que debían utilizar otros atletas.
La misma participante sostuvo que la limpieza no se realizó de inmediato, sino una vez finalizada la jornada. Incluso aseguró que hubo competidores que se mancharon y otros que llegaron a resbalar como consecuencia de los restos que habían quedado en el circuito.
La discusión también llegó a los medios chinos. El Global Times recogió las críticas del comentarista deportivo Zhu Meng, quien cuestionó que la competencia pudiera continuar mientras existía un potencial riesgo sanitario para los demás participantes.
En las redes sociales chinas, las críticas se multiplicaron. Algunos competidores y espectadores reclamaron explicaciones sobre la actuación de la organización y del equipo médico, mientras que otros pidieron incluso la devolución del dinero de las inscripciones, que rondaban los 150 dólares, al considerar que habían sido expuestos a condiciones inadecuadas.
Hyrox, por su parte, informó que Wietrzyk recibió amenazas en internet después de lo ocurrido. La organización anunció que investigará esos mensajes y advirtió que las personas identificadas como responsables podrían ser expulsadas de futuros eventos.
Una disciplina que no para de crecer
Creada en Alemania en 2017, Hyrox combina ocho kilómetros de carrera con ocho estaciones de ejercicios funcionales y de fuerza. El objetivo es completar todo el recorrido en el menor tiempo posible, en un formato que en los últimos años consiguió una rápida expansión internacional.
La competencia ya tiene presencia en más de 20 países y se convirtió en uno de los fenómenos de mayor crecimiento dentro del deporte híbrido. Según Forbes, la franquicia estaba valuada a fines de 2025 en más de 600 millones de euros.
Ahora, el episodio ocurrido en Beijing puso a la organización frente a un dilema que excede el resultado de una carrera. La discusión pasa por determinar hasta dónde puede llegar la decisión de un atleta de continuar compitiendo cuando su estado físico puede afectar la seguridad y las condiciones sanitarias de quienes comparten el mismo circuito.
Hyrox aseguró que revisará sus reglas y protocolos a partir de lo ocurrido. La controversia, mientras tanto, dejó una pregunta abierta sobre una disciplina que crece a gran velocidad y que deberá encontrar la manera de establecer límites claros cuando el afán de competir entra en conflicto con la seguridad del resto.







