Cuáles son las enfermedades que se esconden detrás de las manos y los pies fríos

Puede estar relacionado con cambios en la temperatura ambiental o con afecciones graves que requieren tratamiento. ¿Cómo identificar la gravedad?

Tener las manos frías pueden advertirnos algún problema de salud
Tener las manos frías pueden advertirnos algún problema de salud Diario Uno
Por Mercedes Mosca Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Médicos del Hospital Austral advirtieron que la persistencia de manos y pies fríos puede indicar afecciones vasculares o metabólicas que requieren diagnóstico clínico.
  • El síntoma suele deberse a vasoconstricción, pero al prolongarse se vincula a patologías como el síndrome de Raynaud, hipotiroidismo o problemas arteriales como la aterosclerosis.
  • Reconocer señales asociadas como cambios en el color de la piel, dolor o adormecimiento resulta clave para consultar al médico a tiempo y evitar complicaciones mayores.
Resumen generado con IA

Sentir las manos o los pies fríos es una situación habitual, especialmente cuando la temperatura ambiente es baja. Sin embargo, cuando esta sensación persiste durante horas o incluso días, puede ser conveniente prestarle atención, ya que en algunos casos está relacionada con alteraciones en la circulación u otras condiciones de salud.

Según explicó Pablo Jorge Maid, jefe del servicio de Reumatología del Hospital Universitario Austral y director del Centro de Investigaciones en Enfermedades Reumáticas, la sensación de frío permanente en las extremidades puede estar vinculada con un fenómeno vascular conocido como vasoconstricción.

Este proceso ocurre cuando los vasos sanguíneos se contraen y disminuye el flujo de sangre hacia determinadas zonas del cuerpo. Como consecuencia, las manos y los pies pueden bajar su temperatura y también presentar cambios en el color de la piel, como palidez o una tonalidad azulada.

El especialista señaló que este fenómeno es más frecuente en mujeres jóvenes, aunque puede presentarse en personas de cualquier edad y sexo.

Cuándo las manos y los pies fríos pueden ser una señal de alerta

No siempre tener las extremidades frías significa que existe una enfermedad. En determinadas circunstancias, puede tratarse simplemente de una respuesta normal del organismo frente a la temperatura del ambiente.

Cuando una persona está expuesta al frío, el cuerpo pone en marcha mecanismos de adaptación que pueden reducir temporalmente la temperatura de las manos y los pies. En cambio, si la sensación aparece con frecuencia, permanece durante períodos prolongados o está acompañada por otros síntomas, puede ser necesario consultar con un profesional.

Entre las condiciones que pueden estar asociadas con este síntoma se encuentran:

  • Síndrome de Raynaud

Durante estos episodios, las extremidades pueden sentirse frías y adormecidas y, además, cambiar de color. Los dedos pueden adquirir una tonalidad blanca o azulada.

  • Hipotiroidismo

Al afectar el funcionamiento del metabolismo, puede generar una sensación de intolerancia al frío. También puede estar acompañado por otros síntomas, como estreñimiento, sequedad e hinchazón de la piel, fragilidad del cabello, frecuencia cardíaca baja y presión arterial baja.

  • Problemas de circulación y neuropatía

Una de las afecciones vinculadas con la mala circulación es la aterosclerosis, que se produce cuando las arterias se estrechan debido a la acumulación de depósitos de grasa. Esto puede dificultar el paso de la sangre hacia las extremidades.

Además del frío, pueden aparecer cambios en la coloración de la piel y dolor en las piernas o los brazos al realizar determinados movimientos. La circulación también puede ser evaluada por un médico mediante la revisión del pulso en manos y pies.

En definitiva, tener las manos o los pies fríos de manera ocasional puede ser una respuesta normal ante las bajas temperaturas. Pero cuando el síntoma es persistente o aparece junto con cambios de color, adormecimiento o dolor, es importante consultar a un profesional para determinar su causa.

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