Resumen para apurados
- Una pericia a Victoria Cantero, acusada de matar a su novio en Chaco, detectó lesiones leves pero descartó un patrón típico de defensa propia ante presunta violencia.
- Cantero está con prisión preventiva por el crimen de Julián Álvarez Guardia. Su defensa plantea un forcejeo previo, pero la querella afirma que se lesionó tras el hecho.
- El origen de las heridas será clave para resolver si la acusada actuó en legítima defensa o enfrentará una condena por homicidio, mientras se analizan cámaras de seguridad.
A un mes del homicidio de Julián Álvarez Guardia, de 29 años, ocurrido en Resistencia, Chaco, se conoció el informe médico-forense realizado a Victoria Cantero, de 25 años, quien permanece detenida con prisión preventiva como única imputada por el crimen.
El examen fue realizado el 14 de agosto y determinó que la joven se encontraba en buen estado general de salud, lúcida y sin dificultades para desplazarse. Durante la evaluación, los profesionales observaron que estaba angustiada y que presentó episodios espontáneos de llanto.
La pericia cobró relevancia porque Cantero, a través de su defensa, planteó que había sido víctima de violencia de género y que el ataque contra su novio se produjo en un contexto de defensa propia.
Qué lesiones tenía Victoria Cantero
El informe médico-forense consignó la presencia de múltiples moretones y excoriaciones en los miembros inferiores.
Entre las lesiones descriptas aparecen una equimosis en la rodilla derecha, una cicatriz de excoriación en la pierna derecha y otro moretón en la zona externa de esa misma pierna.
El estudio también incluyó una tomografía de cráneo y una radiografía de tórax.
De acuerdo con los peritos, las lesiones tenían al momento del examen una evolución estimada de entre 10 y 14 días. Las excoriaciones fueron atribuidas a traumatismos contra objetos o superficies rugosas o irregulares, mientras que los moretones fueron vinculados con golpes contra objetos o superficies romas y duras.
El informe firmado por el médico forense Walter Aníbal Rath señaló además que las lesiones no pusieron en peligro la vida de Cantero y que no se esperaban secuelas anatómicas ni funcionales.
La conclusión de los peritos sobre las lesiones defensivas
Uno de los puntos centrales de la pericia es la conclusión respecto de la forma y distribución de las lesiones.
El informe señala que se trataba de lesiones no figuradas, sin una forma que permitiera establecer una relación directa con el objeto o arma que las habría provocado.
Además, los médicos indicaron que no presentaban el patrón clásico de distribución de lesiones defensivas.
La conclusión generó interpretaciones contrapuestas entre las partes involucradas en la causa.
Qué dice la defensa de Victoria Cantero
La abogada de Cantero, Celeste Segovia, cuestionó que la conclusión sobre la ausencia de un patrón defensivo permita descartar que la joven se haya defendido.
Según explicó, el informe no afirma que Victoria no se haya defendido, sino que establece que las lesiones no presentan el patrón clásico asociado a ese tipo de heridas.
Para la defensa, las lesiones encontradas en brazos, espalda, rodillas y piernas pueden resultar compatibles con golpes, sujeciones, forcejeos o caídas. La forma en que se produjeron, sostuvo Segovia, todavía debe ser determinada por la investigación.
La interpretación del abogado de la familia de Julián
Desde la querella, el abogado Pablo Vianello, representante de la familia de Julián Álvarez Guardia, realizó una lectura diferente de la pericia.
Según sostuvo, los médicos forenses determinaron que las lesiones no son compatibles con un mecanismo defensivo.
Vianello también señaló que el informe no estableció que Cantero hubiera sido golpeada en la nariz. Los médicos sí constataron que tenía una lesión en esa zona, pero no pudieron determinar cómo se produjo.
El abogado agregó que Cantero no recuerda con precisión lo ocurrido durante la madrugada del 2 de agosto, cuando tomó un cuchillo y atacó a Julián, y que ubica temporalmente las lesiones en ese momento sin poder aportar mayores detalles sobre su origen.
Las cámaras del Hospital Perrando, otra prueba que pidió la querella
En paralelo, Vianello solicitó el secuestro de las cámaras de seguridad del Hospital Perrando, donde Cantero fue atendida luego del episodio.
El pedido apunta a determinar cómo se produjeron algunas de las lesiones.
Según la versión aportada por testigos, Cantero habría entrado en crisis al enterarse de la muerte de su novio, habría caído de rodillas, golpeado sus brazos y posteriormente habría sido arrastrada hasta un automóvil para retirarla del lugar.
El abogado también mencionó el informe del médico de Sanidad, doctor Ávalos, quien habría considerado que las lesiones eran compatibles con un arrastre o un empujón.
Así, mientras la defensa sostiene que las marcas pueden ser compatibles con una situación de violencia y forcejeo, la querella pone el foco en la conclusión médico-forense que descarta un patrón clásico de lesiones defensivas. La determinación del origen concreto de las heridas queda ahora vinculada al avance de la investigación judicial.







