Tiene 21 años, juega en Los Tarcos e hizo el try más rápido de la historia del rugby tucumano
Resumen para apurados
- Lucas Picón, de Los Tarcos, anotó ante Cardenales el try más rápido de la historia del rugby tucumano, a los 11 segundos, tras una salida ensayada en el torneo oficial.
- Superó el récord de 14 años de Evaristo Paz (15 segundos). La jugada fue planificada en la semana y representó un desahogo personal tras la operación reciente de su hermano.
- El logro inscribe a Picón en la historia del rugby del Norte, mientras su club busca mantenerse competitivo en el torneo frente al desgaste físico y la rotación del plantel.
11 segundos. Eso fue todo lo que necesitó Lucas Picón para recibir la pelota, escapar hacia el ingoal de Cardenales y meterse en la historia del rugby tucumano. El octavo de Los Tarcos apoyó prácticamente desde el vestuario y, aunque todavía no lo sabía, acababa de convertir el try más rápido registrado en un partido oficial de la Unión de Rugby de Tucumán (URT).
Según un relevamiento realizado por Tercer Tiempo, Picón estableció una nueva marca y desplazó un récord que llevaba 14 años vigente. Sin embargo, detrás de aquellos 11 segundos también hubo una historia personal. Después de apoyar, agarró la pelota y la reventó contra el césped. Parecía solamente la euforia por un comienzo perfecto, pero escondía la descarga de una semana especialmente difícil.
“Había sido una semana bastante larga y complicada”, reconoció el jugador de 21 años en diálogo con LA GACETA.
El partido terminó con derrota 21-17 frente a Cardenales. Por eso, incluso después de conocer la dimensión de su conquista, Picón no pudo separar la satisfacción individual de la frustración colectiva.
“Es un reconocimiento lindo romper el récord, pero quedó un sabor amargo por haber perdido el partido”, explicó.
Una jugada que Los Tarcos había preparado
El try tuvo una cuota de intuición, aunque estuvo lejos de ser casualidad. Los Tarcos había trabajado durante la semana la salida que ejecutó frente a Cardenales.
Picón debía avanzar por el sector interno, sobre el lado ciego del wing, para ocupar un espacio ante la posibilidad de un contra-ruck. Mientras corría observó la trayectoria de la pelota y decidió arriesgar. “Aposté a eso”, resumió.
El tercera línea fue a buscarla, ganó la pelota en el aire y encontró despejado el camino hacia el ingoal.
“La línea de 22 era un poquito más corta que en otras canchas y aprovechamos eso. Como podría haberla agarrado yo, también la podrían haber agarrado ‘Benja’ Gravano o ‘Tomy’ Agüero. Tuve la suerte de que me quedó a mí”, contó.
Los 11 segundos le permitieron superar a Evaristo Paz, quien había apoyado a los 15 jugando para Tucumán Rugby frente a Cardenales en 2012. El tercer lugar quedó para Esteban Giraudo, de Lawn Tennis, con un try a los 17 segundos en el Regional de 2003.
La historia detrás del festejo
La descarga de Picón tuvo otra explicación. Días antes, su hermano había sufrido una fractura que requirió una operación. Ocurrió mientras él se preparaba para enfrentar a Lawn Tennis y pudo observar lo sucedido desde la cancha.
“Fue complicado enfocarme y entrar en el partido. Cuando salí en el segundo tiempo me fui corriendo al hospital donde estaba mi hermano. Estuve ahí hasta el miércoles, cuando le dieron el alta después de la operación”, relató.
Los Tarcos consiguió aquel día una victoria especial ante Lawn Tennis, pero Picón prácticamente no pudo disfrutarla. Contra Cardenales, aquellas emociones acumuladas aparecieron en su festejo.
“Además hacía mucho que no venía haciendo tries. Fueron un montón de cosas acumuladas que desembocaron en ese festejo”, explicó.
De su primer try al récord
Picón debutó en Primera en 2023, durante una reválida del Torneo del Interior. Su estreno fue como visitante frente a Urú Curé y poco después, contra Teqüé de Mendoza, consiguió su primer try en la máxima categoría.
Tres años después llegó uno bastante diferente. A los 21, atraviesa un buen momento dentro de un Los Tarcos que intenta sostenerse entre los protagonistas pese a contar con un plantel corto.
“Venimos laburando mucho, pero ya nos está pasando factura el corto plantel y el desgaste a esta altura del año. Tratamos de aguantar con lo que hay y trabajar para mejorar”, señaló.
Picón tampoco mira demasiado lejos. “Trato de vivir partido a partido y entrenamiento a entrenamiento. Me cuesta mantener esa constancia durante todo el año”, reconoció.
Su objetivo era estar disponible y ayudar a Los Tarcos. No pensaba en récords. Pero necesitó apenas 11 segundos para escribir su nombre en la historia del rugby tucumano.












