“Sueño con pelear por cosas lindas”: Brondo volvió al gol y se ilusiona con Atlético Tucumán

El delantero contó cómo vivió el desahogo de volver a convertir y destacó la confianza que atraviesa el “Decano” de cara a lo que viene.

DESAHOGO. Manuel Brondo celebra con euforia su gol ante Independiente, el primero después de una larga espera y el que volvió a encender su confianza con la camiseta de Atlético.
DESAHOGO. Manuel Brondo celebra con euforia su gol ante Independiente, el primero después de una larga espera y el que volvió a encender su confianza con la camiseta de Atlético. HECTOR RÍOS / ESPECIAL PARA LA GACETA.
Por Diego Caminos 16 Agosto 2026

Resumen para apurados

  • Manuel Brondo volvió al gol con Atlético Tucumán tras anotarle a Independiente y expresó su deseo de pelear por objetivos importantes con el club.
  • El tanto significó un desahogo para el atacante tras una larga sequía, impulsando la confianza del plantel en la presente temporada competitiva.
  • La recuperación goleadora del delantero busca consolidar la ofensiva del Decano y potenciar sus aspiraciones en los próximos compromisos del torneo.
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La relación de un “9” con el gol es tan antigua y necesaria como la del hombre con el fuego. Un delantero puede correr, luchar y sacrificarse, pero nada lo alimenta tanto como ver la pelota dentro del arco. Manuel Brondo volvió a sentir ese calor hace apenas algunos días: después de una larga espera, su gol contra Independiente encendió su confianza, desató el abrazo de sus compañeros y también alimentó la ilusión de todo el pueblo “decano”.

Cuánto necesitaba ese gol el ex Argentinos. Y cuánto necesitaba Atlético Tucumán que “Manu” pudiera ponerse el traje de respuesta ante las lesiones de Leandro Díaz y Ramiro Ruiz Rodríguez. Brondo apareció cuando el equipo más lo necesitaba: con la ambición y la urgencia acumuladas después de más de un año sin convertir, tuvo la astucia de anticipar a los defensores de Independiente y empujar el 2-0 de una noche que terminaría en goleada.

“Fue un grito de desahogo. Desde 2025 que no podía convertir y tenía muchas ganas de sacarme esa mufa. Venía teniendo situaciones, algunas las tapaba el arquero y otras pasaban cerca. Uno trabaja para eso y sabe que en algún momento le va a quedar una”, contó Brondo en diálogo con LA GACETA. Este lunes, desde las 14.45, volvería a ser titular frente a Estudiantes de Río Cuarto.

Detrás de ese gol también hubo una cuota importante de confianza transmitida por Julio César Falcioni. Brondo había tenido dos oportunidades claras durante el primer tiempo y se marchó al vestuario con bronca, pero el entrenador se encargó de mantenerlo enfocado. “Julio pasó al lado mío en el entretiempo, antes de dar la charla, y me dijo: ‘Dale, que la tenés que meter’. Eso me dio confianza y salí al segundo tiempo a buscarla y a correr”, relató.

Falcioni, además, había detectado un detalle que podía explotar. “Me pidió que hiciera diagonales y que anticipara porque veíamos que los centrales estaban un cambio más abajo. Necesitábamos ganarles en esos movimientos”, explicó Brondo. Después, con una sonrisa dibujada en el rostro, le puso humor a la asistencia de Nicolás Laméndola: “El ‘Chueco’, por primera vez, levantó la cabeza y dio un pase”, bromeó.

El festejo también tuvo una imagen particular. Apenas la pelota entró, prácticamente todo el equipo corrió hacia Brondo y lo encerró en una ronda de abrazos. Después de aquel grito contenido durante tantos meses, incluso sus compañeros parecían disfrutar el gol tanto como él.

“Deseaba mucho ese gol. Incluso venía diciendo: ‘Mirá que si me toca de titular, ojo que la clavo’. Muchos sabían que todavía no había podido convertir. Cuando finalmente llegó fue un desahogo para mí y ellos también lo sintieron. Como somos un grupo muy unido, vinieron todos a abrazarme y estábamos muy contentos”, recordó.

Hasta esa noche, Brondo nunca había sido titular en Atlético y apenas había acumulado pequeños puñados de minutos entrando desde el banco. Sin embargo, asegura que durante todo ese tiempo trabajó pensando precisamente en ese momento. “El futbolista tiene que estar preparado para cuando le toque. Pueden pasar lesiones y distintas circunstancias. A mí me había tocado jugar cinco minutos en muchos partidos durante el año y, de repente, tuve que ser titular contra Independiente por los octavos de final de la Copa Argentina. Por eso uno siempre tiene que estar preparado”, señaló.

La oportunidad individual aparece, además, en medio de un crecimiento colectivo que alimenta la ilusión. Atlético dejó atrás  una parte de las dudas que arrastraba durante el primer semestre y Brondo entiende que el escenario actual permite empezar a mirar más lejos.

“Sueño con cosas lindas. ¿Quién dice que no podemos llegar a la final de la Copa Argentina? Estamos en estas instancias y nos quedan tres partidos. ¿Por qué no soñar con eso? ¿Por qué no pensar también en entrar a los playoffs y competir después del mal primer semestre que tuvimos? Cuando uno ve que está cerca de conseguir cosas importantes empieza a soñar y se siente bien. Pensar que podemos pelear por estas cosas genera ilusión.”, planteó.

Brondo esperó demasiado para volver a abrazarse con el gol. Lo buscó durante meses, lo imaginó cada vez que entró desde el banco y se preparó para cuando apareciera su oportunidad. Finalmente llegó. Y aquel fuego que parecía apagado volvió a encenderse justo cuando Atlético también empezó a creer que todavía tiene mucho por soñar.

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