Trump redobló la tensión con Irán: dijo que quiere declarar al estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos

El presidente estadounidense aseguró que tomará esa decisión una vez que termine la ofensiva militar contra Teherán.

CRUCE PELIGROSO. El estrecho de Ormuz, en el centro de la disputa entre Estados Unidos e Irán.
CRUCE PELIGROSO. El estrecho de Ormuz, en el centro de la disputa entre Estados Unidos e Irán.
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Donald Trump afirmó este viernes en Nueva York que declarará el estrecho de Ormuz como territorio de EE.UU. una vez concluida la ofensiva militar contra Irán.
  • El anuncio se dio mientras Washington mantiene el bloqueo marítimo en Medio Oriente y prepara el relevo del portaaviones USS Abraham Lincoln por el USS George Washington.
  • Pretender el control de este paso estratégico agrava el conflicto con Teherán y podría generar repercusiones críticas para el comercio energético global.
Resumen generado con IA

Donald Trump volvió a elevar la tensión en torno al estrecho de Ormuz. El presidente de Estados Unidos afirmó este viernes que pretende declarar ese estratégico paso marítimo como territorio estadounidense una vez que finalice la ofensiva militar contra Irán.

“Muy pronto voy a declarar al estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. Es verdad”, dijo Trump durante un acto político en una academia de policía del estado de Nueva York.

El mandatario no explicó cómo llevaría adelante una medida de semejante alcance ni precisó qué implicaría concretamente para el control de una vía marítima situada entre Irán y Omán y considerada estratégica para el transporte de energía.

Trump vinculó su eventual decisión con el cierre de la operación militar estadounidense en Medio Oriente. Mientras tanto, sostuvo que Irán está siendo derrotado de manera contundente y que Washington mantiene la presión sobre Teherán.

“Tenemos el bloqueo. Ningún barco puede pasar a menos que nosotros queramos”, afirmó.

El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo. Su ubicación lo convirtió en uno de los principales escenarios de tensión entre Estados Unidos e Irán y en una pieza central para la navegación de buques vinculados al transporte energético.

El reclamo por mantener abierto Ormuz

No es la primera vez que Trump pone el foco sobre el estrecho. En los últimos meses había reclamado garantizar el tránsito marítimo y había pedido a otros países que colaboraran para mantener abierta la ruta.

En marzo, el presidente estadounidense solicitó a sus aliados internacionales que participaran de los esfuerzos para asegurar el paso, que había quedado prácticamente cerrado al tráfico de buques cisterna después de ataques iraníes contra embarcaciones.

Su nueva declaración se produjo el mismo día en que confirmó que otro portaaviones estadounidense se dirige hacia Medio Oriente para reemplazar al USS Abraham Lincoln, que permanece desplegado en la región desde hace más de seis meses.

“Ese buque será reemplazado por otro buque similar”, respondió Trump cuando fue consultado sobre la situación del portaaviones en la Base Aérea Andrews, en Maryland, antes de viajar a Nueva York.

Aunque no identificó al reemplazante, distintas fuentes señalaron al USS George Washington como el posible sucesor del Lincoln. Los dos son portaaviones de propulsión nuclear de la clase Nimitz y forman parte de los principales recursos navales de Estados Unidos.

Según indicó Trump, el nuevo buque ya está en camino hacia Medio Oriente. El jueves, el USS George Washington se encontraba en las proximidades del estrecho de Malaca, frente a las costas de Malasia. Su llegada al área de operaciones podría producirse en los próximos días.

Un despliegue que lleva más de seis meses

El relevo permitirá poner fin al prolongado despliegue del USS Abraham Lincoln. El portaaviones abandonó San Diego, en la costa oeste de Estados Unidos, en noviembre de 2025 y atravesó el océano Pacífico antes de llegar al océano Índico a comienzos de este año.

Desde entonces, realizó solamente breves escalas para reabastecimiento en Guam, en diciembre de 2025, y en Omán, en julio de 2026.

La extensión de la misión generó cuestionamientos de familiares de los militares que integran la tripulación y de legisladores estadounidenses. Esta semana, senadores demócratas pidieron explicaciones sobre informes que advertían un deterioro de las condiciones a bordo.

Entre las situaciones mencionadas aparecen problemas de abastecimiento, presunta contaminación del agua y un empeoramiento de la salud mental de algunos integrantes de la tripulación.

Los reportes también hicieron referencia a supuestos intentos de algunos marinos de arrojarse por la borda, una situación que aumentó la preocupación entre familiares y representantes en el Congreso.

Trump rechazó que el tiempo de permanencia del USS Abraham Lincoln fuera excesivo y minimizó las denuncias. “Ni de lejos lleva el tiempo suficiente”, sostuvo al referirse al despliegue.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, también cuestionó los informes sobre las condiciones a bordo. Según afirmó, las versiones habían sido presentadas de manera distorsionada y aseguró que el Pentágono garantiza que los buques, sus tripulaciones y sus comandantes reciban los recursos disponibles.

Hegseth defendió además la duración de las operaciones navales estadounidenses y explicó que los períodos de despliegue pueden variar de acuerdo con las necesidades militares.

Con el posible arribo del USS George Washington, Estados Unidos busca mantener su presencia naval en Medio Oriente mientras el estrecho de Ormuz continúa en el centro de la disputa con Irán. La intención expresada por Trump de declarar el paso como territorio estadounidense agrega una nueva dimensión a un conflicto que ya tiene consecuencias sobre una de las rutas marítimas más sensibles del mundo.

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