Resumen para apurados
- El dolor articular afecta a las personas por la noche en sus casas debido a procesos hormonales, mayor sensibilidad nerviosa y menores temperaturas durante el descanso.
- Al acostarse, aumenta el dióxido de carbono en sangre y se dilatan los vasos sanguíneos. Además, el cuerpo reduce hormonas analgésicas y registra menos distracciones.
- Esta molestia nocturna causa el 50% de los casos de insomnio por dolor crónico, por lo que comprender sus causas es clave para mejorar la calidad del sueño y el bienestar.
A veces pareciera que nuestro cuerpo nos juega una mala pasada. Quizás en el día ese dolor de espalda, o esa molestia en la rodilla pasó casi desapercibida, pero en el momento en que decidimos cerrar los ojos en la noche algo nos recuerda el dolor constantemente. ¿Por qué es que las molestias se intensifican en este momento del día?
Existe mucha evidencia que indica que el dolor en los huesos y las articulaciones puede volverse más intenso por las noches. Inclusive se destaca que uno de los trastornos del sueño más comunes como lo es el insomnio, tiene su fundamento en un 50% de casos en el dolor crónico nocturno. Pero ¿qué características tiene este momento del día que hace que nuestro cuerpo se sienta más adolorido?
¿Cuáles son las causas del dolor nocturno en las articulaciones?
Una de las causas puede estar en las terminales nerviosas. Cuando estamos recostados, nuestro cuerpo está más relajado y respiramos más lento. Esto provoca que el nivel de dióxido de carbono en la sangre aumente, los vasos se dilaten y los nervios se vuelvan más sensibles, aumentando la capacidad de percibir el dolor. Por eso puede dar la sensación de un aumento de los dolores en las articulaciones, músculos o huesos, en la noche.
A su vez existen otras hipótesis como los ritmos naturales de nuestro cuerpo. Esto explica que hay momentos del día donde se percibe más el dolor, como es el caso, por ejemplo, de las cuatro de la madrugada. Así es que en el día nuestro cuerpo puede producir hormonas y químicos que suprimen el dolor, mientras que por las noches nuestro organismo puede reducir la elaboración de los mismos, lo que provoca mayor intensidad en las molestias.
Ritmos naturales, baja temperatura y menos distracciones pueden ser razones de dolor
Otra razón puede estar en las bajas temperaturas por las noches. En este momento del día las temperaturas del ambiente descienden, lo que hace que nuestro cuerpo también se torne más frío y lo que provoca que la percepción de dolor en articulaciones y huesos aumente.
Otras razones pueden encontrarse en la menor cantidad de distracciones. Así cuando estamos ocupados en el día y llenos de actividades nuestra atención se enfoca en otros estímulos. Sin embargo, de noche, esos estímulos a nuestro alrededor se reducen, permitiendo al cerebro enfocarse en la incomodidad.












