Cartas de lectores I: transporte y contaminación acústica

Hace 5 Hs

Habiendo transcurrido un cuarto del siglo XXI, incluyendo el desarrollo acelerado de la tecnología informática, en Tucumán parece no existir normativa y/o voluntad alguna que nos proteja de la contaminación ambiental y sonora en particular, proveniente del transporte colectivo urbano en la ciudad. Soy residente de un edificio de departamentos en Piedras y Ayacucho y me siento gravemente invadida y agredida en mi salud física y mental desde que el Municipio dispuso en 2024 que nueve líneas de colectivos comenzaran a circular por calle Piedras hacia el oeste. Deambulé por diversas reparticiones municipales sin obtener respuesta satisfactoria (rescato la amabilidad de los empleados de la ex Dipsa, actual Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable). Mientras que, por un lado, se presentaron proyectos de modificación del Código Ambiental y del Código de Planeamiento Urbano con el objetivo de garantizar la protección efectiva del ambiente, por otro aprobaron una modificación a todas luces deficiente e incompleta de la circulación de colectivos en la ciudad, incluida en el plan PIMU (Plan Integral de Movilidad Urbana). No existiendo otra instancia institucional a la cual recurrir es que me dirijo a las autoridades competentes, solicitando la revisión de la situación que por la presente describo -agradecería que fuera antes del verano tucumano-. ¡Hagamos realidad el lema que reza “Un Gobierno abierto a la gente”!

Ana Lía Toledo                                                            

Ayacucho 290 S. M. de Tucumán

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