A cualquier precio

El distrito bonaerense es el preferencial.

21 Mayo 2005
BUENOS AIRES.- El presidente Kirchner resolvió postergar sine die su viaje a Cuba, previsto para fin de este mes, a la espera de cómo habrá de transcurrir el congreso opositor que debió iniciarse ayer en La Habana y cuyo trámite puso en alerta al gobierno de Castro. "No vamos a sumar otro frente de conflicto a los muchos que pretenden abrirnos en estos días", explican en la Cancillería. La razonable decisión no es oficial, aunque sí muy comprensible, teniendo en cuenta el clima contaminante que agobia a la política nacional. El escenario porteño, ocupado esta semana por el debate entre el Presidente y los jueces, está siendo copado por la conflictividad sindical que parece haber recuperado imagen tras el ocaso impuesto por la crisis en beneficio de los piquetes y grupos espontáneos. Tanto es así que la propia CGT, habitualmente dócil con la Casa Rosada, figura entre las más activas e inclusive uno de sus gremios, la Asociación Bancaria, fue al paro y se manifestó en las calles ignorando la conciliación obligatoria dispuesta por la cartera laboral. "Todos tenemos derecho a protestar, como ha dicho Kirchner a los jueces por la libertad de Chabán", piensa mordazmente Víctor De Gennaro, secretario de la CTA. La síntesis, hasta aquí, redondea el incierto marco político de la realidad nacional, cuyo agitado transcurso adelanta un tiempo preelectoral con extraordinaria dureza y agresividad. El régimen electoral determina plazos para el inicio de las campañas, que todavía están muy lejos de haber comenzado; mas el Presidente acaba de advertir en Chascomús textualmente, ante una concentración local para distribuir fondos, que estaba allí, montado en un trailer, reclamando el voto popular para plebiscitar al gobierno en octubre. A la vez, en la secretaría general de la Presidencia se arma, con ese fin, una nutrida agenda de naturaleza semejante, donde el distrito bonaerense es el preferencial, inclusive junto al gobernador Felipe Solá, que acaba de convocar un congreso partidario provincial, paralelo al que tres días después tendrá el duhaldismo. Eduardo Duhalde, entretanto, espera a distancia que la legislatura local avance en el juicio político promovido a Solá por los diputados del ARI. Les imputan al mandatario kirchnerista y a su ministro de Asuntos Agrarios una irregularidad muy semejante a otra de las tantas por la que procesan a María Julia Alsogaray: millonaria compra directa de maíz y soja a una empresa de la que es copropietario el funcionario. Se trata de otro callejón por donde transita la interna oficialista y que el presidente Kirchner acostumbra a cruzar impetuosamente, sin advertir los riesgos que puede ir acumulando. (De nuestra Sucursal)

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