Denuncian a “patovicas” por agresión y robo a una pareja

Los representantes legales de la pareja relataron cómo se registró el ataque y pidieron que la causa no se detenga por la feria judicial.

PRUEBA. Las marcas por los golpes que recibió la víctima.
PRUEBA. Las marcas por los golpes que recibió la víctima.

Se trata de una denuncia que excede lo que habitualmente ocurre en este tipo de casos. Una pareja denunció que un grupo de patovicas no solo los agredió, sino que además les robó sus pertenencias después de que se registrara el incidente.

El domingo 5 de julio, Ricardo Maximiliano Gómez (37) concurrió junto a su pareja, Daniela Romero, a un boliche ubicado en la esquina de Lavalle y Batalla de Boyacá, en la capital tucumana. En un momento, una persona que prestaba servicios de seguridad en el interior del local comenzó a apuntarlo con un láser.

“Sin saber qué estaba ocurriendo, fue rodeado por esa persona y otros cuatro hombres. Lo obligaron a tirarse al suelo y allí lo golpearon con tonfas y patadas. Con la ayuda de su pareja, logró escapar del lugar”, describió Alejandro López Islas, quien junto a Nicolás Ramasco Padilla representa al damnificado.

Según consta en la denuncia presentada ante el Ministerio Público, Gómez le entregó la llave de su vehículo a un amigo para que acercara el automóvil hasta la puerta del boliche. “Los dos subieron al vehículo y estas personas comenzaron a golpearlo, provocándole importantes daños. Pero la pesadilla no terminó ahí: uno de ellos introdujo parte de su cuerpo en el interior del auto y arrojó gas pimienta. Por último, le quitaron la llave del vehículo”, comentaron los abogados en una entrevista con LA GACETA.

En la presentación, las víctimas señalaron que el incidente finalizó cuando personal policial llegó al lugar. Los acusados aseguraron que habían intervenido porque Gómez había atropellado a una joven, pero cuando los efectivos les preguntaron dónde se encontraba la supuesta víctima, respondieron que ya se había retirado. Los policías invitaron a la pareja a radicar la denuncia, trámite que realizaron después de abandonar el lugar escoltados por personal del servicio de emergencias 911.

“Vivieron momentos de mucha angustia porque fueron agredidos sin razón alguna. Ni siquiera tuvieron algún tipo de contemplación porque había una mujer. Ella también sufrió las consecuencias tras inhalar gas pimienta”, destacaron los profesionales durante la entrevista con LA GACETA.

Más incidentes

“Mientras realizaban la denuncia en la seccional 8ª, se presentó la dueña del boliche acompañada por todos los involucrados en la agresión. No supieron explicar por qué se había producido el ataque ni tampoco por qué le habían quitado la llave del vehículo”, explicó López Islas.

Gómez, según consta en el expediente, fue trasladado al hospital Ramón Carrillo, de Yerba Buena. De acuerdo con la documentación médica incorporada a la causa, sufrió politraumatismos en distintas partes del cuerpo, traumatismo encéfalo-craneano (TEC) sin pérdida de conocimiento y lesiones en la región dorsolumbar, el dorso de la nariz y los miembros superiores.

LA GACETA intentó comunicarse con los responsables del boliche, pero no obtuvo respuestas para conocer su versión de los hechos.

En tanto, López Islas presentó ayer un escrito ante el Ministerio Público para que el expediente sea declarado cuestión de feria. “No se puede esperar a que finalice el receso para que se adopten medidas urgentes. Necesitamos que se ordenen diligencias como la identificación de los agresores y la búsqueda de nuevas pruebas”, concluyó el profesional.

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