Positivo adelanto en el municipio

Plan para colocar 95 complejos semaforizados en la radio céntrico.

19 Mayo 2005
De acuerdo con lo que informamos, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán se dispone a colocar 95 complejos semaforizados, en una serie de esquinas del radio céntrico de esta capital. El programa, denominado "Instalación de nueva semaforización e integración a un comando centralizado", está previsto para desarrollarse integralmente en el término de seis meses.
Los aparatos tendrán, como aquel nombre lo indica, un sistema de interconexión con comando central, que podrá monitorear y modificar el funcionamiento de los programas inteligentes diseñados para cada unidad, a través de computadoras. Sobre estos y otros detalles se ha extendido nuestra nota.
En primer lugar, cabe destacar la enorme importancia que tiene el hecho de incorporar, al municipio de la Capital, un adelanto como el consignado. Muchas veces, desde esta columna, hemos hecho notar la necesidad imperiosa de que fuera aumentado el número de semáforos existentes.
El hecho de que los que van a colocarse tengan, además, un sistema sincronizado, sin duda duplica la utilidad que está destinado a prestar, a la fluidez y a la seguridad en la circulación de vehículos.
En estos últimos años, sabemos que han aumentado significativamente los accidentes, dentro del radio de las cuatro avenidas. Es algo indicador del requerimiento de marcos más seguros, para el desempeño de conductores que, lamentablemente, distan de caracterizarse por su prudencia y por su acatamiento de las ordenanzas.
Está de más decir que los semáforos tienen, sobre los varitas, la ventaja de que funcionan a toda hora, lo que permite profetizar una sensible mejoría en el desplazamiento de los automotores.
Bien está que la Municipalidad haya encarado -con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, y a un costo de $ 4,4 millones- una obra de esta índole. Pertenece al tipo de los trabajos públicos destinados a impactar, realmente, en el núcleo de los grandes problemas de este municipio, poblado por más de medio millón de habitantes y con un parque automotor cuyo crecimiento no cesa.
Dado que los complejos semaforizados harán innecesaria la presencia de inspectores de tránsito en muchas intersecciones, es de esperar que la medida se reflejará también en la reubicación de aquellos. Hacen mucha falta en las esquinas alejadas de las avenidas, que hasta la fecha carecen de tales controles, con lógico perjuicio de su seguridad. No puede dejarse de mentar, en este tema, que junto con la colocación de los referidos aparatos, debe desplegarse, simultáneamente, una intensa campaña de concientización, acerca del respeto que choferes y peatones deben tributar a sus indicaciones.
Como lo hemos apuntado críticamente en más de una oportunidad, en estos últimos años el acatamiento a los semáforos, que era algo generalizado, ha empezado a relativizarse. El cruce con luz roja, sobre todo en los horarios nocturnos, se ha transformado en una peligrosa costumbre, que urge desterrar.
Hay que recordar que las infracciones de esta naturaleza deben computarse entre las más graves que puede cometer un conductor. Por ello es que, en los países más adelantados, se las castiga con el máximo rigor de la ley, y pueden hasta deparar el retiro definitivo del registro. Ello, porque se considera un acto criminal avanzar en una bocacalle que el otro conductor, guiado por la luz verde, juzga en ese momento franca y segura. Es necesario que, también entre nosotros, la autoridad municipal sancione con energía la indiferencia respecto de los semáforos.
Será la única manera de restablecer el tan importante rol que esos aparatos deben jugar, en el complicado mundo del tránsito tucumano.

Tamaño texto
Comentarios