Impulsan un proyecto de ley que favorece al sector vitivinícola en detrimento del sucroalcoholero
Diputados, principalmente de provincias cuyanas, proponen modificaciones de impuestos, que implican una ventaja competitiva para el mosto, pero que perjudican el azúcar. Competencia en el mercado interno.
El sector sucroalcoholero afronta un nuevo capítulo en el conflicto con la región de Cuyo por la denominada “Ley del Mosto”, cuyo proyecto se encuentra ya en el Congreso de la Nación. La discusión no gira en torno de un rechazo a los beneficios para el jugo de una fruta -en este caso, la uva-, sino al impacto que la iniciativa podría tener sobre la principal agroindustria de Tucumán, Salta y Jujuy, según sostienen referentes de la actividad.
El Centro Azucarero Argentino (CAA), en representación de las empresas del sector, manifestó su oposición al proyecto presentado por diputados nacionales de Unión por la Patria -en especial, de Mendoza y de San Juan-, que propone modificaciones en la Ley de Impuestos Internos. El CAA envió a los gobernadores de las provincias productoras una carta firmada por su presidente, Jorge Feijóo, que advierte que la iniciativa busca otorgar una “ventaja competitiva artificial” al mosto, en detrimento del azúcar dentro del mercado de los endulzantes.
Como ocurrió en 2014 y en 2016, la cámara azucarera indicó que la medida buscar alterar nuevamente las condiciones de competencia en el mercado interno y vulnerar los principios de neutralidad tributaria. Entre los puntos centrales, el proyecto nuevo plantea un fuerte aumento impositivo: elevar la alícuota del impuesto interno de un 8% a un 15% para las bebidas analcohólicas que sean endulzadas con azúcar, lo que se traduciría en un aumento real del 88% en la carga tributaria para el sector.
También contempla exenciones para el mosto. En contrapartida a las bebidas endulzadas con azúcar, se propone reducir la carga fiscal a un 3% para los productos que utilicen al menos un 10% de mosto, y otorgar una exención total (0%) si el contenido de jugo de fruta alcanza un 20%. En la actualidad, las bebidas que incorporan al menos un 10% de mosto tributan la mitad de la tasa general.
Otro de los puntos que advierte el CAA es que esta suba impositiva, sumada al mayor costo del mosto en comparación con el azúcar, se trasladará directamente a los precios finales. Según la entidad, esto generaría un escenario de mayor inflación y una consecuente caída en el consumo de bebidas.
“Distorsiones artificiales”
“El mosto no presenta ventajas competitivas ni comparativas que justifiquen su promoción fiscal. Su costo es considerablemente superior al del azúcar y también superior al de otros endulzantes utilizados en la industria, a lo que se suma un menor poder edulcorante relativo. En este contexto, su incorporación en el mercado de bebidas solo resulta viable mediante la introducción de incentivos fiscales que generan distorsiones artificiales en los costos y en la competencia”, subrayó Feijóo. “No existe justificación alguna para esta iniciativa legal que, para ‘competir’ en el mercado, recurre a un uso arbitrario del Estado en favor de un sector productivo, en abierto perjuicio de otro”, añadió.
El CAA enfatizó que el sector es el principal motor productivo del Noroeste Argentino (NOA). El impacto negativo de la ley se canalizaría mediante la caída de la demanda de bebidas analcohólicas, el cambio forzado en la composición de endulzantes y la presión de insumos promovidos artificialmente. Esta combinación pone en riesgo la producción, el empleo y la sostenibilidad de una de las cadenas socioeconómicas más relevantes del país.
Beneficios cruzados
El CAA también rebate los supuestos fundamentos de salud pública de la reforma, argumentando que el mosto posee un aporte calórico equivalente al del azúcar, por lo que la diferenciación resulta arbitraria.
Por último, la entidad criticó que se pretenda ampliar los beneficios fiscales a un subproducto de la industria vitivinícola (el mosto), considerando que el vino ya está exento de impuestos internos. El CAA apuntó que resulta contradictorio otorgar mayores ventajas impositivas a una cadena cuyo producto principal está asociado a problemáticas de salud como el alcoholismo, desoyendo las recomendaciones de contención de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).







