Horario que no se respeta

La operación de carga y descarga tiene que desarrollarse en el tiempo estipulado por las ordenanzas.

18 Mayo 2005
Como todo el vecindario lo sabe -y lo sufre- las calles del centro de San Miguel de Tucumán distan de tener el ancho que requeriría la gran cantidad de vehículos que generan permanentemente embotellamientos. De este hecho se deriva, claramente, el imperativo de evitar todo obstáculo que incremente el aludido defecto.
Llama la atención, entonces, la indiferencia con la cual los inspectores municipales asisten a la presencia de camiones que cotidianamente se desplazan por el sector, mucho más allá de la hora establecida como tope para las operaciones de carga y descarga de mercaderías.
Como resulta obvio, el porte de tales vehículos hace que el flujo de los demás, ya suficientemente trabajoso, se torne más dificultoso todavía.
En las horas pico, la situación llega a los más altos niveles de perturbación.
Nos parece que las autoridades municipales deben intervenir resueltamente en semejante estado de cosas, al que nos hemos referido críticamente en reiteradas oportunidades. Es preciso que se impida la circulación de vehículos en infracción, y que se apliquen, a sus responsables, las multas que correspondan.

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