Qué efectos tendrá El Niño más potente en 100 años y cómo impactará en el clima

Los científicos aclararon que este sería el evento más fuerte en los últimos 140 años, dejando en claro la necesaria toma de acción por parte de las autoridades de todo el mundo.

 Ciudad Quezón, Filipinas, durante una ola de calor relacionada con El Niño en abril de 2024.Imagen: Xinhua/IMAGO/DW News
Ciudad Quezón, Filipinas, durante una ola de calor relacionada con El Niño en abril de 2024.Imagen: Xinhua/IMAGO/DW News
Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • La ONU y agencias climáticas alertaron sobre un histórico fenómeno de El Niño en el océano Pacífico para este año, que amenaza con alterar el clima mundial por su intensidad.
  • Este evento natural, agravado por el cambio climático, genera el calentamiento del agua oceánica, provocando sequías extremas en unas regiones e inundaciones severas en otras.
  • El fenómeno causará pérdidas multimillonarias y daños ecológicos. No obstante, su desarrollo gradual brinda a los gobiernos un margen clave para planificar la mitigación.
Resumen generado con IA

Tanto la Organización de las Naciones Unidas como entidades climáticas nacionales como el Servicio Meteorológico Nacional advirtieron por la coincidencia de la actividad en el Océano Pacífico con el fenómeno de El Niño. El aumento considerable de la temperatura en esta región demuestra además que es un evento potencialmente peligroso; los expertos alertan que podría ser “el más intenso del último siglo”. Los efectos ponen en alerta los patrones climáticos de todo el mundo, que podrían alterarse radicalmente en los próximos meses y con consecuencias devastadoras.

Paul Roundy, profesor de ciencias atmosféricas y ambientales de la Universidad Estatal de Nueva York en Albany, advirtió que el fenómeno de “El Niño” que proyectan los modelos climáticos tiene un potencial real de ser el “más intenso en 140 años”.

Una advertencia climática urgente para el planeta

La realidad es inminente. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevé que el fenómeno se presente pronto y se prolongue hasta el comienzo de la primavera en la Argentina. Mientras que el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, lanzó una contundente declaración al respecto, pidiendo que la comunidad internacional tome esta situación como una urgente advertencia climática, ya que estas condiciones avivarán aún más el fuego del calentamiento global. 

Los científicos explican que El Niño es un proceso natural que se genera cada dos a siete años cuando los vientos alisios en el Pacífico tropical se debilitan, permitiendo la acumulación de agua cálida en el océano. Aunque la zona de calentamiento inicial equivale al tamaño de los Estados Unidos continentales, sus repercusiones desencadenan una reacción en cadena a nivel mundial, funcionando como la primera ficha de dominó atmosférica en caer.

Los efectos: de las sequías extremas a inundaciones devastadoras

Las consecuencias de esta alteración varían drásticamente según la región geográfica. Mientras que zonas de Centroamérica, Asia, África y Australia se preparan para enfrentar temperaturas extremas y sequías severas que amenazan la agricultura y el suministro de agua potable —con casos críticos como el de Tegucigalpa, que ya declaró la emergencia hídrica—, en la costa del Pacífico de Sudamérica el riesgo se invierte hacia lluvias torrenciales e inundaciones devastadoras. Además del peligro inmediato para las vidas humanas, el fenómeno arrastra pérdidas económicas calculadas en billones de dólares debido a malas cosechas globales, junto con un incremento alarmante en la propensión a sufrir incendios forestales en regiones como la selva amazónica, Canadá y Estados Unidos.

En el ámbito meteorológico y ecológico, el panorama es complejo. Los expertos anticipan que El Niño suprimirá la formación de tormentas en la temporada de huracanes del Atlántico debido al aumento de la cizalladura del viento. Sin embargo, la menor cantidad de ciclones no reduce el riesgo, ya que las perturbaciones que logren desarrollarse podrían causar daños catastróficos. En contraste, el Océano Pacífico experimentará el efecto opuesto, alimentando frentes más numerosos y fuertes. Paralelamente, los ecosistemas marinos sufrirán una presión extrema por el aumento de la temperatura del agua, provocando el blanqueamiento masivo de los arrecifes de coral que ya se encuentran debilitados por el cambio climático.

El factor del cambio climático y la ventana de mitigación

Finalmente, los especialistas aclaran que si bien no hay pruebas concluyentes de que el cambio climático intensifique directamente la aparición de El Niño, sí existe certeza de que amplifica sus impactos. Una atmósfera más cálida retiene mayor humedad y acelera la sequedad de los suelos, convirtiendo eventos severos en escenarios críticos. Ante este panorama, la única ventaja radica en que El Niño se desarrolla de forma gradual. El monitoreo constante de las temperaturas oceánicas otorga a los gobiernos y comunidades un margen de tiempo crucial para diseñar estrategias de mitigación, reforzar defensas contra inundaciones y proteger la producción de alimentos antes de que lleguen los peores impactos.

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