La historia detrás de un avión sanitario desde Cusco

Por qué la asistencia al viajero puede cambiarlo todo.

EN CUSCO. El grupo ya había llegado a la ciudad imperial cuando uno de los pasajeros comenzó a sentirse mal.
EN CUSCO. El grupo ya había llegado a la ciudad imperial cuando uno de los pasajeros comenzó a sentirse mal.
Hace 2 Hs

Hay viajes que se recuerdan por los paisajes. Otros, por las experiencias. Y algunos porque dejan enseñanzas que cambian para siempre la manera de entender lo importante. 

Franco Ponce, CEO de ALAS Turismo, recuerda perfectamente uno de esos casos. Era un viaje grupal a Perú, uno de los destinos más elegidos por los tucumanos por la combinación de historia, cultura y naturaleza que ofrece Cusco y Machu Picchu. El grupo ya había llegado a la ciudad imperial cuando uno de los pasajeros comenzó a sentirse mal.

“Empezó con una dificultad para respirar que rápidamente se agravó. Cuando le controlaron la saturación estaba en 65, un valor extremadamente bajo”, cuenta Franco.

La situación encendió todas las alarmas. El pasajero tenía EPOC y dos stents coronarios, información que el resto del grupo y la organización desconocían porque nunca había sido comunicada previamente. La altura de Cusco, sumada a sus antecedentes de salud, terminó generando una situación crítica.

A partir de ahí comenzó una carrera contra el tiempo. Gracias a que el pasajero tenía contratada la asistencia al viajero, pudo ser atendido de inmediato en un sanatorio de Cusco donde le realizaron estudios complejos y quedó internado con respiración asistida.

“El diagnóstico fue delicado. Los médicos nos dijeron que tenía riesgo alto de sufrir un infarto en cualquier momento y que no podía permanecer en altura”, explica Franco.

Mientras el resto del grupo continuaba el itinerario previsto, Franco decidió quedarse acompañando personalmente al pasajero y coordinando toda la situación médica y logística junto a la asistencia.

Una vez estabilizado, los médicos autorizaron el traslado aéreo. Entonces se activó uno de los recursos más complejos y costosos que puede necesitar un viajero en el exterior: un avión sanitario para trasladarlo desde Cusco hasta Lima con monitoreo médico permanente. Todo el operativo fue cubierto por la asistencia al viajero.

ANTECEDENTES. El pasajero tenía EPOC y dos stents coronarios, información que el resto del grupo y la organización desconocían porque nunca había sido comunicada previamente. ANTECEDENTES. El pasajero tenía EPOC y dos stents coronarios, información que el resto del grupo y la organización desconocían porque nunca había sido comunicada previamente.

“El único gasto extra que tuvo el pasajero fueron unos U$S200 correspondientes a las noches adicionales de hotel en Lima luego del alta médica”, cuenta Franco.

El contraste impresiona

Un servicio de asistencia al viajero, que para ese viaje había costado alrededor de U$S100, terminó cubriendo internación, estudios médicos, respiración asistida, coordinación médica internacional, traslado sanitario aéreo y acompañamiento profesional durante toda la emergencia.

Pero para Franco, lo más importante no fue solamente lo económico. “En una situación así, lo último que alguien debería estar pensando es cómo conseguir dinero, cómo resolver un traslado o dónde encontrar atención médica. El foco tiene que estar puesto en la salud y en la tranquilidad de la persona y de su familia”, explica.

La historia dejó además otra enseñanza importante: muchas veces los viajeros minimizan la importancia de informar condiciones médicas previas o creen que contratar asistencia al viajero es un gasto innecesario.

“Hay personas que gastan miles de dólares en un viaje y después dudan por una cobertura médica que puede literalmente salvarles la vida”, reflexiona Franco.

Con el crecimiento de los viajes internacionales y la complejidad actual de viajar, desde ALAS Turismo aseguran que cada vez ponen más énfasis en la planificación responsable, especialmente en destinos como Cusco, donde la altura puede afectar incluso a personas sin antecedentes de salud.

“Viajar hoy no es solamente comprar un pasaje y reservar un hotel. Hay muchísimos factores que pueden aparecer y ahí es donde el respaldo, la experiencia y el acompañamiento hacen la diferencia”, concluye Franco.

Porque hay viajes que dejan recuerdos. Y otros que dejan aprendizajes imposibles de olvidar.

Esta nota es de acceso libre.
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios