Resumen para apurados
- La Justicia de Chubut ordenó la detención efectiva de Luis Quilchamal por violar la restricción de acercamiento y volver a amenazar de muerte a su ex pareja.
- Con una pena previa de dos años en suspenso por violencia de género, Quilchamal desobedeció la perimetral al amenazar nuevamente a la víctima, lo que derivó en su detención.
- La decisión judicial sienta un precedente en Chubut sobre la violencia de género, demostrando que violar una perimetral revoca la condena en suspenso y exige prisión efectiva.
Un hombre que había sido condenado por amenazar de muerte a su ex pareja con un arma de fuego volvió a quedar detenido en Chubut luego de incumplir la prohibición de acercamiento que le había impuesto la Justicia.
El acusado fue identificado como Luis Quilchamal y ya había recibido una pena en suspenso tras protagonizar un grave episodio de violencia de género en la localidad de Ricardo Rojas. Sin embargo, desobedeció las restricciones judiciales y ahora deberá cumplir la condena de manera efectiva.
De acuerdo con la investigación, el hombre irrumpió en la vivienda de su expareja y la amenazó apuntándole a la cabeza con un arma de fuego que llevaba en la cintura.
“Te voy a cag** matando. Me tenés cansado, te voy a pegar un tiro en la cabeza”, le habría dicho en medio del ataque.
La víctima logró escapar y se dirigió hasta la comisaría local para denunciar lo ocurrido. Pero mientras declaraba ante los efectivos policiales, la situación volvió a agravarse: el agresor se presentó en la dependencia policial e intentó llevársela por la fuerza.
Según consta en la acusación, Quilchamal la tomó del pelo y trató de obligarla a regresar a la vivienda. La intervención del personal policial permitió reducirlo y detenerlo.
Durante el procedimiento, los agentes comprobaron además que el hombre todavía llevaba el arma entre sus pertenencias.
Por estos hechos, fue imputado por amenazas agravadas, resistencia a la autoridad y portación ilegal de arma de fuego.
Meses después, aceptó su responsabilidad mediante un juicio abreviado y recibió una condena de dos años de prisión condicional.
Como parte de la sentencia, la Justicia le impuso distintas reglas de conducta, entre ellas la prohibición absoluta de acercarse o mantener cualquier tipo de contacto con la víctima, con el objetivo de garantizar su protección.
Sin embargo, el condenado incumplió la medida judicial y volvió a acercarse de manera intimidante a la casa de su expareja.
Frente a esta situación, la Fiscalía pidió la revisión de los beneficios otorgados con la pena en suspenso y solicitó nuevamente su detención.
Finalmente, un juez resolvió dictarle prisión preventiva al considerar acreditado el incumplimiento de la orden judicial.
De esta manera, Quilchamal quedó alojado en una dependencia policial mientras continúa el proceso por la violación de las medidas impuestas en la causa por violencia de género.







