Resumen para apurados
- La justicia dictó prisión preventiva para el policía Brahian Kaber por asesinar de un disparo al joven Rodrigo Díaz el pasado domingo en Villa Angelina, Tucumán.
- El hecho ocurrió tras una discusión por un arma. Tras el disparo letal, el policía huyó, intentó borrar huellas lavando su ropa y descartó pruebas para encubrir el crimen.
- El caso genera indignación por el rol del imputado. El juez ordenó cinco meses de cárcel común al considerar que su formación policial agrava la responsabilidad en el homicidio.
La mañana del domingo pasado en Villa Angelina no terminó en una reunión de amigos, sino en tragedia y un posterior intento de encubrimiento. Ayer, la justicia dictó cinco meses de prisión preventiva para el agente de policía Brahian Samir Kaber, acusado de asesinar de un disparo en el rostro a Rodrigo Nicolás Díaz, de 27 años, en la intersección de calle Ayacucho y pasaje Bazán de Laguna.
La acusación, impulsada por la Unidad Especializada en Homicidios I que dirige Pedro Gallo, calificó el hecho como homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Según la auxiliar de fiscal, Carolina Brito Ledesma, el uniformado no solo disparó contra Díaz, sino que desplegó una serie de maniobras para desviar la investigación y borrar rastros.
El arma, la "Tornado" y el disparo fatal
La reconstrucción de la fiscalía, basada en cámaras de seguridad y testimonios, indica que Kaber llegó al lugar en una motocicleta Honda Tornado junto a dos mujeres. Antes de prestarle la moto a un amigo para ir a comprar vino, el policía le habría entregado su arma (sin el cargador) a una de las jóvenes.
En ese momento, Díaz se acercó a conversar con ellas y tomó el arma, aparentemente para explicarles cómo debía guardarse. Al regresar, Kaber vio la escena, le quitó el arma de las manos, le colocó el cargador, la remontó y efectuó un disparo letal en el rostro de Díaz. La autopsia confirmó que la víctima falleció en el acto por un shock tras una lesión raqui-medular.
El intento de encubrimiento
Según el Ministerio Público Fiscal (MPF), el comportamiento de Kaber tras el disparo agrava su situación. "Al huir, le dijo a un testigo que 'Cachetón' (Díaz) se había metido un tiro, buscando entorpecer la investigación desde el primer segundo", señaló Brito Ledesma.
Además, la fiscalía detalló que el policía se dirigió a su domicilio en el barrio CGT, donde puso a lavar el buzo que vestía para borrar evidencias y descartó en una casa abandonada un revólver calibre 22 largo y un envoltorio con marihuana. El teléfono celular del imputado aún no ha sido hallado.
Cara a cara en tribunales
Durante la audiencia, Kaber rompió el silencio. “Quería pedirle perdón a la familia, todo esto fue sin querer. 'Cachete' era un amigo mío. No soy una mala persona", declaró al asegurar llevaba 48 horas sin dormir.
Sin embargo, sus palabras no conmovieron al padre de la víctima, quien estuvo presente en la sala. “Sus disculpas no me devolverán a mi hijo. Él dice ser su amigo, pero yo nunca lo conocí. Si lo fuera, no lo hubiera dejado ahí tirado; no buscó la forma de ayudar”, remarcó el hombre ante el juez.
El magistrado hizo lugar al pedido de la fiscalía y ordenó el traslado de Kaber a una unidad penitenciaria por el plazo de cinco meses, al resaltar que, por su condición de policía, el imputado poseía un entrenamiento y conocimiento de armas que hacen el hecho "especialmente gravoso".







