Quiero felicitar al Dr. Juan Luis Marcotulio por sus cartas que con simpleza y claridad viene enseñando, ilustrando y aleccionando a los lectores, acerca de personajes relevantes de la historia. En otro campo, para nada fértil, no queda otra alternativa, se debe aceptar que la Argentina se ha convertido en un mamotreto extravagante, impreciso y agobiante, debido al advenimiento de un populismo mussoliniano que tuvo de todo, menos racionalidad. Hay dos factores muy importantes para cualquier sociedad preocupada por alcanzar una organización que sea satisfactoria para la mayoría: la actividad política y las acciones educativas. Desde hace 80 años, el país ha padecido de la decadencia lenta, pero sin interrupción: el nivel intelectual y ético de sus políticos y el grado educativo de sus pobladores. En las provincias del Cuyo, donde no ha llegado el populismo corrupto, la impresión que se tiene de ellos, es que no pertenecen a la Argentina. Es “vox populi” que la Argentina es el país de los procesos. Por diversos asuntos se inician procesos, pero hasta allí se llega. En el territorio hay cientos de procesos que nadie sabe cuándo terminan. Queda la esperanza de que alguna vez aparezca un Poder Ejecutivo que pueda acabar con la corrupción de todos los rincones y niveles, así como la delincuencia grande y pequeña.
Mario Alberto Ricci
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