Cartas de lectores: El otro 25 de mayo

Hace 6 Hs

Siempre reivindico al “25 de Mayo”, aunque no el de 1810, sino al otro, el de 1809, en Chuquisaca, actualmente Sucre (de la hermana República Plurinacional de Bolivia). Fue ése, sin lugar a duda, el verdadero punto inicial de las luchas Libertarias e Independentistas de la América del Sur. Una jornada tan borrada por la historia oficial mitrista y sarmientina, que hasta el nombre de un trascendente Tucumano allí presente se eliminó: el de Bernardo de Monteagudo. A pesar de haber sido cruelmente reprimida, su onda expansiva llegó hasta la actual Ciudad de La Paz, en la que la Revolución estalló un 16 de Julio, constituyendo la Junta Tuitiva (a cargo de Pedro Domingo Murillo), considerada como el Primer Gobierno Libre de América del Sur. La de 1810 fue, mayormente, una lucha de la protooligarquía que por aquellos años nacía, preocupada por mantener sus privilegios y cuidar sus intereses comerciales y monopólicos, situación que fue bien aprovechada por mentes brillantes, por cierto, como las de Mariano Moreno o Manuel Belgrano, para encender el fuego de la libertad en el pueblo. Hay frases que muestran de cuerpo entero el espíritu revolucionario que hombres como el mencionado Monteagudo lograban transmitir, pero hay una que es propicia para el momento. Dijo éste, contra la tiranía: “Hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez. Ya es tiempo de levantar el estandarte de la libertad en estas desgraciadas colonias, adquiridas sin el menor título y conservadas con la mayor injusticia y tiranía”. Increíble vigencia en esta Argentina del Siglo XXI que duele, donde el silencio se apoderó de la capacidad de acción o reacción de un Pueblo cada día con menos Derechos y Libertades, ante una Patria entregada al poder colonial del imperialismo. Aun así, esta lucha lleva apenas un par de siglos y no está para nada concluida. Salud: por los pueblos unidos, libres y soberanos, de la América patagónica y andina; de la amazónica, central y caribeña. Y por Bernardo de Monteagudo, quien - algún día - será reconocido y estudiado en su patria chica, aquella provincia del Norte Argentino en la que el manto de la Virgen María fue cobardemente utilizado para con él tapar a los verdaderos héroes y heroínas de la Independencia, ponderando siempre lo porteño.

Javier Ernesto Guardia Bosñak 

Javierucr1970@gmail.com

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