Resumen para apurados
- El DT Andrés Yllana quedó en la cuerda floja en San Martín de Tucumán tras sufrir la tercera derrota consecutiva sin goles ante Midland por el torneo de la Primera Nacional.
- La caída 2-0 ante Midland profundizó una crisis que dejó al equipo a solo cinco puntos del descenso, provocando el silencio de los referentes y reclamos de los hinchas.
- Sin margen de error, Yllana buscará refundar el equipo frente a Quilmes en La Ciudadela, un partido crucial que definirá su continuidad al frente del club tucumano.
El pueblo “santo” vive horas inciertas. Más allá de que ni siquiera se lleva jugada la mitad del torneo de la Primera Nacional, la sucesión de tres derrotas consecutivas sin marcar goles y, sobre todo, el derrumbe futbolístico evidenciado en los últimos partidos por el equipo, ubican en el ojo de la tormenta al entrenador Andrés Yllana, quien no consigue frenar la caída libre de un San Martín que ante Midland lució a la deriva.
El conjunto tucumano sigue provisionalmente a seis puntos de la cima, pero también se encuentra a solo cinco unidades de la zona de descenso, un botón de muestra de su mediocre campaña. En redes sociales abundan los pedidos de los hinchas exigiendo un cambio de timonel. Yllana, tras la derrota por 2-0 del domingo, dijo sentirse con fuerza para remontar la cuesta arriba que supone la actual campaña.
“Dejen de hacerle daño a San Martín” es una apreciación repetida en las últimas horas a través de diferentes plataformas. Los destinatarios de tal ruego pueden ser diversos, pero se sabe que en el fútbol el entrenador suele ser el primer apuntado -y el fusible preferencial- en épocas de crisis de resultados.
Así le pasó al mismísimo Marcelo Gallardo, con estatua y todo, cuando a fines de febrero anunció su partida de River tras enhebrar tres caídas al hilo, en medio de rumores de una relación quebrada con al menos una parte del vestuario.
Es la misma cantidad de derrotas cosechadas por Yllana y su San Martín en las últimas semanas. Los sucesivos traspiés frente a Gimnasia y Tiro, Atlanta y Midland dejaron marcas en el semblante del técnico “santo” -más allá de la sonrisa nerviosa que mantiene- y también en su discurso, según se pudo apreciar tras el sinsabor en el estadio Ciudad de Libertad.
Yllana no abundó en resaltar ni virtudes individuales ni supuestos merecimientos colectivos, algo que venía haciendo cuando los resultados no acompañaban. Esta vez, apenas afirmó: “Todos tratan de dar el máximo, pero no nos está alcanzando”.
Yllana ya no esquiva el diagnóstico
Quizá ante la percepción de que sus futbolistas no están entendiendo el mensaje o fallan en el campo a la hora de plasmarlo, el entrenador “santo” señaló: “Ellos (jugadores), nosotros (cuerpo técnico) debemos buscar soluciones para salir rápido de este momento, que es el peor de nosotros en el campeonato”.
El técnico insistió en su tono crítico con sus dirigidos. “El equipo debe dar algo más, desde lo futbolístico y desde lo emocional también. Imponerse desde el carácter. (Contra Midland) el equipo luchó, pero nos falta algo más…”.
Y advirtió: “Tenemos que tratar de mejorar y cambiar cosas, y si hay que refundar y cambiar nombres… todo el grupo debe estar en esa búsqueda de refundar el equipo”.
Con la noche ya caída sobre el oeste del conurbano bonaerense, las disposiciones del operativo de seguridad hicieron posible una imagen tal vez simbólica: Yllana habló con la prensa dándole la espalda a la procesión de sus jugadores que se dirigían al micro que los transportaría al aeropuerto.
A diferencia de lo que sucedía en otras épocas, los referentes se llamaron a silencio: ni Darío Sand, ni Lucas Diarte, ni Gonzalo Rodríguez se detuvieron a dar razones de este mal momento. Y Nicolás Ferreyra, el “Fosa” devenido sorprendentemente en número nueve durante casi un tiempo entero, realizó una mueca incómoda ante la insistencia de la requisitoria periodística y siguió su camino.
El criterio de realidad del entrenador parece, ahora sí, estar alineado con los hechos, en el marco de un contexto difícil y lleno de imprevisibilidad.
Cuando se le preguntó sobre qué previsiones tiene para el próximo e inminente mercado de pases, Yllana contestó: “La situación no te permite pensar mucho para delante, porque semana a semana tenemos algún lesionado y faltan varias fechas. Hay que ver cómo llegamos a esa semana (del receso)”.
Ante la consulta sobre si tiene previsto reunirse a hablar en estas próximas horas con el director deportivo y la comisión directiva, respondió: “Siempre hablamos y estamos proyectando, con Facundo Pérez Castro y los dirigentes… charlas tenemos siempre”.
El ex técnico de Aldosivi parece ser consciente de que, con suerte, a su gestión en Rondeau y Pellegrini le queda una última bala que se llama Quilmes, con el cual tiene duelo fijado para el domingo en La Ciudadela.
“Estamos en un momento difícil, necesitamos salir rápido por lo que representa San Martín, que siempre tiene que estar en los primeros lugares. En esta ocasión nos hemos relegado un poco, porque hemos perdido tres partidos”.
“Tenemos que rever lo que haya que rever, reaccionar rápido, volver a refundar el equipo”, sentenció Yllana antes de admitir lo obvio: “No tenemos margen de error”.







