Dormir con la calefacción encendida en invierno: qué efectos puede tener sobre la salud

Los expertos detallaron las múltiples consecuencias que puede tener dormir con la calefacción encendida.

¿Por qué es mejor no dormir con la calefacción?
¿Por qué es mejor no dormir con la calefacción?
Por Luisina Acosta Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Expertos médicos advierten este invierno sobre los riesgos de dormir con la calefacción encendida por causar deshidratación, dolores de cabeza y problemas circulatorios.
  • El aire caliente disminuye la humedad, resecando las vías respiratorias y facilitando infecciones. Además, el cambio brusco de temperatura afecta la presión arterial.
  • Para evitar estos efectos, especialistas recomiendan mantener los ambientes a una temperatura media de 18 grados, asegurar la ventilación y una correcta hidratación.
Resumen generado con IA

En los días más fríos, muchas personas necesitarán de una ayuda extra para mantener su temperatura sin congelarse. Así cuando llega la hora de dormir, nos clausuramos en la habitación con ventanas cerradas, aire caliente y muchas colchas para entrar en calor. Pero muchos expertos advierten que lo mejor será prescindir de encender la calefacción.

Durante el invierno somos propensos a enfermarnos, desde dolores de cabeza, tos y mocos hasta la gripe y el COVID - 19, todos ellos pueden originar malestar. Sin embargo, estos síntomas pueden agravarse en ambientes cálidos y secos en los que habitamos durante los meses fríos.

Los datos sobre la calefacción y la salud

El calor constante de los calefactores puede hacernos sentir mal, sobre todo cuando dormimos. Esto lo afirma una encuesta realizada en Reino Unido por Slumberdown (una marca de ropa de cama), donde el 47% de las personas que dormía habitualmente con la calefacción encendida se sentía mal la mañana siguiente y entre los síntomas que muchos de ellos contaban se encontraban dolor de cabeza y deshidratación.

Efectos de dormir con la calefacción

Temperatura desregulada

Si hace demasiado calor en la habitación, nuestro cuerpo no estará a la temperatura adecuada y por tanto no dormiremos bien. Así es más fácil que nos despertemos por la noche. Pero eso no es todo, porque luego nos encontramos con el cambio repentino de temperatura cuando salimos de la habitación y muchos pasamos de calor a frío ártico en un segundo.

Y estos cambios son más perjudiciales de lo que creemos. Y es de acuerdo con una experta en cardiología del Hospital de York, nos puede afectar severamente a la circulación. Lo que ocurre es que al pasar de calor a frío rápidamente, la presión aumenta, las arterias se retraen y se reduce la cantidad de sangre que llega al corazón, indico GQ España

Baja energía

Mientras tanto, los espacios cálidos pueden disminuir la frecuencia cardíaca y hacerte sentir con menos energía, explicó John Durant, profesor de la Universidad de Tufts que estudia la calidad del aire interior a The Guardian. El aire caliente también es seco, lo que puede provocar deshidratación.

"Creo que es justo decir que, de alguna manera, te estás bombardeando con una mezcla de agresiones ambientales simultáneamente cuando calientas el aire, cierras las ventanas, te deshidratas y te expones a lo que está presente en tus conductos de aire", dijo Durant.

Por qué el aire es más seco

“El aire frío del invierno retiene menos vapor que el aire caliente del verano”, afirma el Dr. William Checkley, médico y profesor de medicina de la Universidad Johns Hopkins. “Al encender la calefacción interior, el aire se calienta, lo que a su vez reduce la humedad relativa, haciendo que el aire dentro de la casa sea aún más seco”.

El aire seco absorbe la humedad del cuerpo y reseca la piel, así como las membranas mucosas de la nariz, la garganta y los ojos, explica Checkley. Estas membranas mucosas secas nos hacen más susceptibles a las enfermedades causadas por partículas en suspensión, como alérgenos, virus y bacterias.

Consecuencias de la sequedad

La sequedad en sí misma también puede ser desagradable. Al respirar aire seco, la consiguiente pérdida de humedad puede dañar las estructuras similares a los pelos, llamadas cilios, que se encuentran en las células que recubren las vías respiratorias y expulsan la mucosidad . Esto puede causar picazón en la garganta. La sequedad también puede afectar la parte del nervio vago que recubre la garganta, dice Satia. Todo esto puede provocar tos.

Mientras tanto, la deshidratación causada por el aire seco en interiores puede afectar la circulación sanguínea y causar fatiga. Los científicos no están seguros de por qué, pero la deshidratación también puede causar dolores de cabeza. Es posible que la pérdida de agua corporal provoque la contracción del cerebro, separándolo del cráneo y activando los receptores del dolor, explica el Dr. William Checkley, médico y profesor de medicina de la Universidad Johns Hopkins.

Para evitar consecuencias negativas, lo esencial es intentar mantener toda la casa a una temperatura media (recomiendan unos 18 grados). Para quienes tienen calefacción central es más fácil, pero quienes no cuenten con ello entonces deberían intentar que las habitaciones no tengan una diferencia de temperatura muy grande con el resto de la casa, así que dormir con la calefacción sí, pero sin pasarse. Beber mucha agua y mantener el aire húmedo también pueden ayudar. 

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