Resumen para apurados
- La NASA detectó recientemente una inusual masa de agua cálida en el océano Pacífico que avanza hacia Sudamérica, alertando sobre graves alteraciones climáticas globales.
- El satélite Sentinel-6 detectó ondas Kelvin que elevaron el nivel del mar en Perú 15 cm. El proceso inició más tarde que en 1997 y 2015, pero registra mayor temperatura.
- Científicos advierten que el calentamiento global podría intensificar los efectos de El Niño, provocando un año más caluroso y eventos climáticos extremos a nivel global.
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) detectó una anomalía climática que genera preocupación entre los especialistas. A través del satélite Sentinel-6, el organismo identificó una gigantesca masa de agua cálida en el océano Pacífico ecuatorial que avanzó hasta las costas de Sudamérica y que podría tener consecuencias importantes sobre el clima global.
El fenómeno se produce en medio del desarrollo de El Niño, un evento climático asociado al aumento de la temperatura del océano Pacífico y capaz de alterar los patrones meteorológicos en distintas regiones del planeta.
Según explicaron desde el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, cuando el agua del mar se calienta se expande y provoca una elevación de la superficie oceánica. Ese incremento funciona como un indicador de temperaturas más altas y suele estar relacionado con lluvias intensas en algunas zonas y sequías severas en otras.
En este contexto, el Sentinel-6 viene siguiendo las llamadas ondas Kelvin cálidas, enormes olas submarinas que se forman cuando los vientos del Pacífico ecuatorial cambian temporalmente de dirección y pasan de soplar desde el este hacia el oeste.
Como consecuencia de ese proceso, las corrientes cálidas avanzan hacia Sudamérica y generan un calentamiento anormal del agua frente a las costas del continente.
Josh Willis, investigador de la NASA especializado en nivel del mar, explicó que el actual proceso de formación de El Niño comenzó más tarde que los registrados en 1997 y 2015, aunque advirtió que las temperaturas detectadas parecen superiores.
De acuerdo con los registros del organismo estadounidense, la primera onda Kelvin se observó en enero cerca de Micronesia y, para mayo, el nivel del mar alrededor de Perú ya se encontraba más de 15 centímetros por encima del promedio histórico.
“Nuestro objetivo es registrar los cambios en la termodinámica oceánica, mejorar los pronósticos de fenómenos meteorológicos extremos y ayudar a las comunidades a prepararse para posibles riesgos costeros”, sostuvo Willis.
Cómo impacta El Niño en el clima
El fenómeno de El Niño recibe ese nombre porque pescadores sudamericanos del siglo XVII observaban que el calentamiento del océano coincidía con la época navideña y reducía la cantidad de peces disponibles.
Además de afectar la vida marina y las economías vinculadas a la pesca, este evento climático puede generar fuertes lluvias, nevadas intensas, olas de calor y sequías prolongadas, dependiendo de la región y de la intensidad del fenómeno.
La NASA explicó que el calentamiento del Pacífico central y oriental modifica la circulación atmosférica global al alterar la corriente en chorro, un factor clave para la formación y desplazamiento de tormentas.
Aunque El Niño es un fenómeno natural, los especialistas advierten que el calentamiento global actual podría intensificar sus efectos.
“Cada fenómeno de El Niño es diferente. Pero casi siempre provocan un año caluroso y grandes cambios en las precipitaciones en algunas partes del mundo”, explicó Severine Fournier, investigadora del JPL y científica adjunta del proyecto Sentinel-6.
En las últimas semanas surgieron advertencias sobre la posible formación de un “súper El Niño”. Sin embargo, en la Argentina esa posibilidad, al menos por ahora, habría perdido fuerza.
Mario Navarro, director del Observatorio Meteorológico de Salsipuedes, en Córdoba, sostuvo en diálogo con el diario La Nación que el fenómeno tendría características normales para la región pampeana y el noreste argentino.
“Va a ser un Niño con características normales para la región pampeana y el NEA, que va a venir muy planchado al principio de primavera. Luego se va a fortalecer en octubre y noviembre, con períodos de lluvias fuertes seguidos de otros períodos secos, para tomar intensidad en la segunda parte de la primavera y en el verano, sobre todo en la segunda quincena de enero, febrero y marzo”, explicó.
El especialista agregó que también podrían registrarse menos heladas de las habituales durante el invierno. “En la región pampeana la media es de 52 heladas por año y para este invierno se pueden esperar entre 28 y 38, según las regiones”, precisó.






