La era de los perdedores

Una radiografía de nuestros tiempos de indignación.

CARLO INVERNIZZI-ACCETTI. El autor no vislumbra en el horizonte un proyecto político que pueda canalizar la ira generalizada.
CARLO INVERNIZZI-ACCETTI. El autor no vislumbra en el horizonte un proyecto político que pueda canalizar la ira generalizada.
Daniel Dessein
Por Daniel Dessein Hace 5 Hs

ENSAYO

VEINTE AÑOS DE RABIA

CARLO INVERNIZZI-ACCETTI

(Mondadori – Milán)

Debajo de todas sus diferencias, un hilo rojo une al trumpismo con el Brexit, las protestas antivacunas, los incels y movimientos como el Black lives matter o el Me Too. Es una rabia contra las instituciones. El espíritu de nuestra época no se relaciona con los actores, la ideología o los objetivos sino por la rabia, diagnostica Carlo Invernizzi-Accetti. Hoy nos definimos más por cómo nos sentimos que por quienes somos o lo que buscamos.

Desde el psicoanálisis a la teoría económica moderna, señala el autor, nuestra vida ha sido analizada desde la tensión entre nuestra razón y nuestros deseos. Lo que dejan de lado estos marcos teóricos, apunta el politólogo italiano, es el afán de reconocimiento y de preservación de nuestra dignidad. Necesitamos una nueva ciencia que introduzca este factor para entender el presente.

La figura del perdedor (“loser”) ayuda a interpretar la dinámica política actual, afirma Invernizzi. No es alguien oprimido económica o jurídicamente sino simbólicamente. Por ejemplo quien no es considerado “cool” o deseable. La necesidad insatisfecha de reconocimiento o de reivindicación explica buena parte de los fenómenos que vivimos.

La bronca se concentra sobre las élites. La mayoría de los ciudadanos no se siente representada por los dirigentes (políticos, gremiales, sociales, empresarios, académicos). La irritación encuentra una canalización en las redes sociales. Allí pueden desarrollar la ilusión de una desintermediación, la satisfacción de recibir mimos al ego (como también la frustración del desinterés) y un ámbito de expresión para la agresividad a través del insulto.

Más que respuestas materiales o derechos sociales, los humillados y ofendidos buscan atención. Una reparación y un eco a la furia generada en el fracaso dentro de un sistema. Y eso es lo que ofrece el tecnopopulismo. Incorrección política, amplificación del discurso de los indignados, impugnaciones a lo establecido, ruptura con el orden anterior. El camino propuesto es la simplificación de los procedimientos deliberativos de la democracia, con una consecuente acumulación de poder dentro de un esquema plebiscitario para las decisiones que toma el líder.

“Necesitamos un nuevo proyecto político capaz de canalizar la ira generalizada en una dirección que sea a la vez proactiva e inclusiva. Por desgracia, nada de eso parece vislumbrarse en el horizonte”, concluye el autor.

PERFIL
Carlos Invernizzi-Accetti es profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Nueva York y de la Universidad de Columbia. Es colaborador del Financial Times, The New York Times y The Guardian, entre otros medios. Su anterior libro es Tecnoppulismo (Oxford University Press).

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