CLAVE. Ángel Di María intentará volver a marcar la diferencia a favor de su equipo en el Monumental.
Resumen para apurados
- River y Rosario Central disputan este sábado la semifinal del Torneo Apertura en el Monumental a las 19:30, buscando definir al primer finalista del certamen nacional.
- River llega tras vencer a Gimnasia, mientras que el Canalla de Almirón eliminó a Racing e Independiente bajo un clima de sospechas arbitrales y fuertes declaraciones mediáticas.
- El vencedor avanzará a la final del 24 de mayo en Córdoba. El duelo ratificará el poderío de River o el avance de los equipos del interior en un clima de máxima rivalidad deportiva.
Si algo le faltaba a esta definición del Apertura para alquilar balcones era un cruce con tanta historia, presente y voltaje como el que protagonizarán River y Rosario Central. Este sábado desde las 19.30, en el césped de Núñez, el equipo de Eduardo Coudet buscará dar un paso decisivo hacia su primer título bajo el mando del “Chacho”, pero enfrente tendrá a un “Canalla” que llega no sólo con el brillo de Ángel Di María, sino también envuelto en un clima de sospechas y declaraciones cruzadas que calientan la previa. Unas semifinales que sin dudas pondrán de pie a cualquier fanático del fútbol argentino.
Tras un camino que tuvo de todo, River parece haber encontrado la paz justo a tiempo. El equipo viene de una demostración de autoridad frente a Gimnasia y Esgrima La Plata (2-0), un resultado que sirvió para espantar los fantasmas de aquella sufrida clasificación por penales con San Lorenzo en octavos. Hoy, el conjunto de Coudet se muestra con identidad, capaz de manejar los tiempos y con la confianza por las nubes para plantarse ante cualquiera. Por ese motivo, el DT no haría cambios en el “11” titular.
Luego de que se confirmase la convocatoria con Gonzalo Montiel y Marcos Acuña, dos que estaban en duda por las sobrecargas sufridas frente al “Lobo”, quedaron despejadas las incógnitas sobre alguna posible variante. Ambos, junto a Lucas Martínez Quarta y Lautaro Rivero, conformarían la línea de cuatro que defendería el arco de Santiago Beltrán. En el medio, como ya es costumbre, se ubicarían Fausto Vera, Aníbal Moreno y Tomás Galván, con Santiago Lencina por delante y Facundo Colidio y Sebastián Driussi en punta.
Sin embargo, “Chacho” sabe que el rival no es ningún “pintado en la pared”. Central llega a Buenos Aires tras dejar en el camino a Independiente y Racing, demostrando una jerarquía que lo hace sumamente peligroso en las instancias de eliminación directa. Por su parte, el elenco dirigido por Jorge Almirón ganó siete de sus últimos ocho encuentros disputados y empató el restante. Eliminó primero al “Rojo”, luego a la “Academia” y ahora va en busca de dejar en el camino a su tercer grande en fila. El tridente conformado por Di María, Enzo Copetti y Alejo Véliz no tendría inconvenientes para volver a salir desde el inicio.
Pero no todo es táctica y estrategia. El cruce llega salpicado por el escándalo que dejó el triunfo de Central sobre Racing. Las expulsiones de Adrián Martínez y Marco Di Cesare desataron la furia del presidente Diego Milito, quien no se guardó nada. “Nos sentimos robados. El fútbol argentino está roto, no da para más”, disparó el ídolo de Avellaneda, apuntando directamente contra la gestión arbitral y la cúpula de la AFA liderada por Claudio Tapia.
La respuesta no tardó en llegar y tuvo un remitente de peso mundial. Ángel Di María, que volvió al club de sus amores para cerrar una carrera de leyenda, recogió el guante con un posteo punzante en sus redes. “Cómo molesta ver ganar a los equipos del interior... Caretas. El fútbol no está manchado, ahora somos todos iguales y eso molesta”, respondió el crack rosarino. Con estas palabras, “Fideo” le puso picante a un debate que ya venía golpeado desde aquel polémico título otorgado “por escritorio” al “Canalla” a finales del año pasado.
A matar o morir
Mientras Coudet intenta esquivar las polémicas y centrarse en el juego -”River va a tener un rival muy difícil enfrente”, advirtió-, el fútbol argentino contiene la respiración. Es una semifinal que promete intensidad absoluta, con un Rosario Central que se siente fuerte ante las críticas y un River que quiere ratificar su condición de candidato natural.
En la otra vereda, el domingo desde las 17 se definirá al segundo finalista entre Argentinos y Belgrano. El “Bicho” de Nicolás Diez confía en su invicto de 23 partidos en La Paternal, mientras que el “Pirata” llega con el pecho inflado tras ganar el clásico cordobés y soñando con su primera estrella en la máxima categoría. Dos llaves, cuatro sueños y una sola certeza: en estas instancias, como bien dijo Diez, “hay que salir a matar o morir”. Sea cual sea el ganador, la gran final se disputará en Córdoba, concretamente en el estadio Mario Alberto Kempes, el próximo domingo 24 de mayo desde las 15.30.







