11 Julio 2002 Seguir en 
En la calle 9 de Julio al 100 hay alguien que parece haber solucionado drásticamente el problema de pagar una guardería y el de la dificultad de hallar sitio de estacionamiento en el centro. Sencillamente, sube a la acera y estaciona su coche a lo largo de aquella, en el espacio retranqueado que teóricamente está destinado a la circulación. Lo hace tanto de noche como de día, según puede apreciar el transeúnte.
El hecho de que tal situación ocurra a diario, está indicando que quien así obra no recibe ninguna advertencia ni sanción por parte de la autoridad competente, que es la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. En efecto, dicho organismo es el encargado, teóricamente, de lograr que por las veredas puedan circular sin obstáculo alguno los peatones, y que los vehículos se desplacen y estacionen en las calzadas.
El dato que apuntamos es ampliamente revelador de la alarmante inercia de la autoridad comunal para hacer observar ordenanzas elementales. Nos parece que nuestra ciudad ya es demasiado grande y poblada como para que se acepten en silencio estas contravenciones.
El hecho de que tal situación ocurra a diario, está indicando que quien así obra no recibe ninguna advertencia ni sanción por parte de la autoridad competente, que es la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. En efecto, dicho organismo es el encargado, teóricamente, de lograr que por las veredas puedan circular sin obstáculo alguno los peatones, y que los vehículos se desplacen y estacionen en las calzadas.
El dato que apuntamos es ampliamente revelador de la alarmante inercia de la autoridad comunal para hacer observar ordenanzas elementales. Nos parece que nuestra ciudad ya es demasiado grande y poblada como para que se acepten en silencio estas contravenciones.







