Recuerdos fotográficos: 1960. Tumultuoso recibimiento a Isabel Sarli
En este espacio de “Recuerdos” procuramos revivir el pasado por medio de imágenes que se encuentran guardadas en ese tesoro que es el Archivo de LA GACETA. Esperamos que a ustedes, lectores, los haga reencontrarse con aquellos momentos y que puedan retroalimentar con sus propias memorias esta sección que les brindamos día a día.
A mediodía del martes 27 de septiembre de 1960, una multitud de más de 2.000 personas asedió a Isabel Sarli (1929-2019) apenas descendió del avión en el aeropuerto Benjamín Matienzo. La intérprete de películas eróticas como “El trueno entre las hojas”, “Fiebre” y “Carne” venía con el realizador Armando Bo para la première del filme “Y el demonio creó a los hombres”. La sex symbol fue rodeada por los simpatizantes que querían dar testimonio -dijo el cronista de LA GACETA- de “su adhesión a la incitante estrella, al mismo tiempo que trataban de verificar por sus propios medios la veracidad de los encantos que esta revela en la pantalla”.
La presión de la multitud fue de tal magnitud que aunque Sarli se defendió como pudo, cayó desmayada y hubo que llevarla en vilo hacia el interior de la aeroestación para que se recuperara. Los policías, los gendarmes y conscriptos que estaban en el aeropuerto no pudieron impedir el asedio. Durante largo rato los enardecidos admiradores se quedaron montando guardia, hasta que la Policía logró desalojar el camino de acceso hasta donde estaba estacionado el auto que la iba a trasladar hasta su hotel. Por la tarde, ella y Bo dieron una conferencia de prensa. Él no se ocupó del incidente; sólo habló de los procesos judiciales que se le habían planteado por sus filmes; describió que él no hacía un “cine intelectual carente de público” y que Isabel no era actriz sino una estrella “que arrastra multitudes y filma en tiempo récord”. Ella, que se haría famosa con sus historias en las que mezclaba voluptuosidad e inocencia (se la recuerda por la frase “¿qué pretende usted de mí?”) pidió disculpas al espectador que en el aeropuerto había recibido dos trompadas suyas, porque “estaba muy nerviosa”. Años después, en 1979, recordó ese episodio. “Fue tan calurosa la recepción en el aeropuerto que me desmayé -dijo-. Son muy amorosos los tucumanos”.









