
Si bien era muy jovencito, no pude apreciar ni compartir las dotes de Arturo Frondizi, más allá de que con el tiempo, al leer su trayectoria y aunque no compartía su última etapa, no escuché ni me comentaron que fuese un guaso desde antes y durante su presidencia. De Arturo Umberto Illia, se puede decir que fue un verdadero caballero, honesto y recto en la función pública; lo admiré y fue un ejemplo a seguir. De Raúl Ricardo Alfonsín digo que lo disfruté, lo admiré y quedé y sigo maravillado de su persona; lo acompañé como muchos en su lucha y vigencia antes, durante y después de su presidencia. De De la Rúa, que fue un gran demócrata, más allá de sus errores. De todos los que mencioné jamás escuché y vi un epíteto descalificante hacía las personas, los periodistas, etc. Ahora vemos a este personaje al que el sillón de Rivadavia le queda grande; llega a lo insólito; lo que vimos en el Congreso de la Nación, comportándose como un barrabrava desde la barra y al irse insultando a periodistas sin el menor pudor y respeto, hace pensar que este hombre carece de cultura ciudadana y educación. Ni se asemeja a ex presidentes que yo viví.
José Luis Avignone
Marcos Paz 922 - S. M. de Tucumán







