Vila Pehuenia, un espectáculo para los sentidos. (Imagen web)

Resumen para apurados
- Villa Pehuenia, en Neuquén, atrae turistas con su oferta de volcanes, lagos y bosques milenarios cerca de la frontera con Chile, destacándose por su paisaje y paz natural.
- A 310 km de Neuquén, la aldea ofrece el Parque de Nieve Batea Mahuida, gestionado por la comunidad mapuche Puel, junto con actividades de aventura y pesca en lagos cristalinos.
- El desarrollo de infraestructura y eventos como la Fiesta Nacional del Chef posicionan a la villa como un polo gastronómico y de aventura clave para el turismo patagónico actual.
En los escurridizos bordes de Chile y la Argentina, los volcanes custodian en lo alto. Por debajo, los bosques de araucarias crecen rebosantes. Los techos tupidos guardan los espectaculares espejos de agua. Los paisajes de Villa Pehuenia son eclécticos pero jamás entran en conflicto. El agua calma que llega a las orillas de la playa configura un escenario surrealista junto a los antiguos colosos de fuego.
Villa Pehuenia, a unos 310 km al oeste de la capital de Neuquén y a solo 11 km del límite con la ciudad chilena de Icalma, es un cofre de la naturaleza más contradictoria: en esta aldea de apenas unos 1500 habitantes, las postales se suceden entre playas de agua turquesa y parques de nieve con volcanes históricos. Tomando la Ruta Provincial 13 desde la ciudad de Zapala es posible llegar a este paraje de ensueño.
Un destino de esplendor en invierno y verano
Esta Villa Turística exhibe su esplendor en sus cadenas montañosas coronadas de pehuenes y en el Parque de Nieve Batea Mahuia que en invierno manifiesta su belleza con sus mantos níveos que cubren al volcán del mismo nombre. La laguna que se instala sobre su cráter se convierte en una espectacular pista de hielo.
Adentrarse en estas tierras es sumergirse en un ecosistema protegido por el halo de los pehuenes centenarios. Junto a ellos, ñires, lengas y coihues forman una vegetación espesa que custodia los cordones montañosos. Esta majestuosidad natural convive con una infraestructura de servicios en constante crecimiento, ideal para quienes buscan una escapada de aventura. Las opciones son tan variadas como sus paisajes: desde la adrenalina del rafting y paseos en kayak por los ríos Aluminé, Ñorquinco y Moquehue, hasta la calma de la pesca deportiva en los espejos de agua de los lagos Litrán y Nompehuén.
Para los que prefieren el pulso de la tierra, los senderos invitan a cabalgatas y trekkings que serpentean entre bosques milenarios. Pero cuando el invierno se adueña de la región, el protagonismo absoluto se lo lleva el Parque de Nieve Batea Mahuida. Ubicado a solo 8 kilómetros de la Villa y gestionado por la comunidad mapuche Puel, este centro ofrece una de las experiencias más auténticas de la Patagonia, permitiendo deslizarse por las laderas de un volcán con vistas que parecen suspendidas en el tiempo.
Los sabores que hacen destacar a Villa Pehuenia
La identidad de Villa Pehuenia y Moquehue no solo se contempla, también se saborea. La gastronomía local está signada por la ancestralidad del pehuén, utilizando el piñón (fruto de la araucaria) como base de recetas desafiantes y únicas. Tal es la relevancia de su cocina que la localidad es sede de la Fiesta Nacional del Chef cada mayo, un evento imperdible para quienes desean degustar los sabores patagónicos de vanguardia en un entorno de ensueño.
Antes de dirigirse a Villa Pehuenia, especialmente durante los meses de frío, es imprescindible consultar el estado de las calzadas con la Dirección Provincial de Vialidad o la policía de tránsito local. La nieve y la niebla suelen transformar estos caminos en rutas desafiantes, donde la precaución es la mejor compañera de viaje para asegurar que el destino sea, tal como promete, un paraje de paz absoluta.








