De qué trataba Conciencia, la empresa de Julián Weich que ahora debe cerrar. (Imagen web)

Resumen para apurados
- Julián Weich anunció en el programa de Juana Viale el cierre de su empresa social Conciencia tras 16 años, debido a que la crisis económica hace inviable el modelo de donaciones.
- Fundada en 2008, la firma destinaba el 50% de sus ganancias a cuatro ONG mediante la venta de alimentos. Weich explicó que el margen actual ya no permite cumplir con ese propósito.
- El fin de este proyecto marca el cierre de un modelo pionero de solidaridad a través del consumo masivo, evidenciando los desafíos que enfrenta el sector social en Argentina hoy.
Sin mayores preámbulos, Julián Weich anunció en la mesa de Juana Viale que cerraba Conciencia, la compañía que fundó hace 16 años. El aviso obligó a que todos volvieran sus cabezas y a un pedido de la conductora de mayor explicación, desconcertada por la primicia. El actor y productor aclaró que las acciones que realizaba la organización en beneficio de otras se volvieron insostenibles a nivel económico.
"No funciona más. La firma la tengo hace 16 años, vendía agua, puré de tomate, arroz, pintura. La voy a cerrar", explicó Weich luego de que Viale le pidiera explayarse. En la mesa estaban hablando sobre la situación de consumo y este aclaró que el margen no alcanza para que su emprendimiento se posicione y pueda donar la mitad de las utilidades “como originalmente se hizo”.
Un modelo de negocio que perdió sostenibilidad
El proyecto de Julián Weich, llamado Conciencia, se basaba en la venta de artículos de primera necesidad, donde la mitad de los beneficios se destinaban a cuatro ONG. En el programa de Juana Viale detalló que ya el año pasado la sociedad no cumplía su propósito, por lo que al tiempo comprendió que le generaba incomodidad seguir en este esquema. “Este año como no voy a donar, ya me parece vergonzoso vender productos diciendo que entrego la mitad de los réditos y que no lo hago. Ya está", manifestó.
La compañía, que se identificaba con el eslogan de “Somos la marca que nació para ayudar”, se encargaba de entregar el 50% de los dividendos recibidos a cuatro entidades: Fundación Ruta 40, Techo Argentina, Fundación Huésped y Cooperadora del Hospital de Niños.
Cómo funcionaba Conciencia
Como explicó en una entrevista para Emprendedores Argentinos, se trataba de un esquema de ventas en el que no se realizaban eventos, subastas ni cenas de gala, sino que al adquirir un bien de la empresa ya se estaba colaborando. “Fue creada para sumar asistencia y dar visibilidad a estas cuatro organizaciones. Creo que es importante respaldar a los que contribuyen porque son los que están en mayor contacto directo con la necesidad”, advirtió.
“Conciencia empezó porque a mí siempre me ‘contrataban’, entre comillas porque no me pagaban, para juntar fondos para las instituciones; de hecho, en Unicef lo empecé a hacer hace 33 años y después lo empecé a hacer en un montón de entidades”, contó el conductor en la entrevista el año pasado.
Los desafíos del mercado que afectaron a Conciencia
Weich detalló la idea de este modelo de apoyo que surge de la necesidad de idear un sistema que no requiera de ocasiones extraordinarias o gran inversión. “Pensamos en desarrollar una manera de colaborar que no dependa de una reunión de 500 personas con un catering y un show, sino que simplemente comprando un puré de tomate, un arroz, una pasta, una pintura, un termo o un cepillo de dientes ya estés colaborando".
Por último, explicó cómo era la cadena de donación, donde se buscaba que todas las partes salieran beneficiadas. “Todo el mundo obtiene plata en la cadena de Conciencia: el que fabrica, me lo vende; el que distribuye percibe dinero; el que lo vende en el supermercado o en el almacén también gana su parte. El que dona es Conciencia, pero nadie regala nada”, detalló.
En la última reunión del programa, Weich explicó que este esquema ya era insostenible. "No entra plata. Y eran productos de primera necesidad y de buena calidad", afirmó Julián Weich.








