Sandra Maldonado.
Resumen para apurados
- Sandra Maldonado asumirá la presidencia del Ente Cultural de Tucumán tras la salida de Humberto Salazar por pedido del gobernador Jaldo, ante el descontento de los cuerpos estables.
- La gestión saliente enfrentó falta de financiamiento y protestas internas. Maldonado, coreógrafa externa a la planta permanente, llega tras la merma de recursos y bajas en el gabinete.
- La nueva gestión deberá resolver crisis de infraestructura y personal mientras inicia la temporada de grandes festivales como el Mayo de las Letras y el Septiembre Musical.
Al cabo de un movimiento relámpago que sacudió la mañana el Ente Cultural cambió de conducción. Humberto Salazar dejó la presidencia de la institución y pocas horas después se confirmó que Sandra Maldonado lo sucederá en el cargo. Fue el epílogo para una gestión que a Salazar se le había complicado en los últimos tiempos, al punto de que los cuerpos estables manifestaron su descontento sobre el escenario del teatro San Martín. Fue en ocasión del concierto en homenaje al Día de la Memoria y representó un durísimo golpe.
La designación de Maldonado, digitada desde Casa de Gobierno, implica un cambio respecto de las presidencias previas, ya que no pertenece al staff del Ente. Distinto había sido el caso de Martín Ruiz Torres y de Salazar, que provenían de la planta permanente de la entidad. En el caso de Salazar, con la bendición de la ministra de Educación, Susana Montaldo, de cuya cartera depende el Ente en el organigrama del Poder Ejecutivo.
Maldonado cuenta con una amplia trayectoria en el mundo de la danza. Es profesora, coreógrafa y actriz; dirige un ballet que lleva su nombre -especializado en bailes flamencos-, forma parte del Consejo Internacional de la Danza (CID-Unesco) y del Ballet Nacional de Flamenco. Con las compañías que le tocó conducir realizó innumerables presentaciones a lo largo de las últimas décadas.
La aguarda una misión delicada, teniendo en cuenta los graves problemas que viene sufriendo el Ente Cultural, sobre todo de financiamiento. Esa falta de recursos fue uno de los frentes con los que debió lidiar Salazar, sumado a los apuntados reclamos de funcionamiento por parte de los cuerpos estables.
El Ente viene padeciendo también una notoria merma en lo que a recursos humanos se refiere: entre jubilaciones y retiros anticipados se fueron alrededor de 90 empleados. Además, hace unos días, Salazar había perdido una pieza importante de su gabinete con la partida de Ana Lía Carbonell al staff cultural de Rossana Chahla en el municipio capitalino.
Maldonado asume en plena temporada, con el inicio del Mayo de las Letras a la vuelta de la esquina y toda la programación subsiguiente, que incluye el Festival de Cine “Gerardo Vallejo”, el Septiembre Musical y el Salón de Artes Visuales. A la vez, hay cuestiones de infraestructura pendientes, como la reapertura del Museo Timoteo Navarro. Muchos desafíos y sobre todo, cuestiones que necesitan una urgente resolución.







