Foto de Osvaldo Ripoll/LA GACETA.

Resumen para apurados
- Andrés Yllana, DT de San Martín de Tucumán, aclaró sus dichos sobre el entorno del club, distinguiendo la crítica constructiva del clima de caos constante que afecta al equipo.
- Tras el debate generado en conferencia, el técnico explicó que la negatividad extrema perjudica al plantel, pese a que el equipo se mantiene peleando los primeros puestos de la tabla.
- El entrenador busca alinear la exigencia con la tranquilidad del vestuario para asegurar resultados y evitar que la presión negativa del entorno paralice a los jugadores en el torneo.
Andrés Yllana volvió sobre una frase que había dicho en conferencia de prensa y que generó debate. En su mano a mano con LA GACETA, el técnico de San Martín explicó con calma qué quiso decir cuando habló de "buscar un caos": no era una queja por la exigencia sino una distinción entre dos tipos de crítica muy diferentes.
"La crítica constructiva es bienvenida y te hace crecer", aclaró primero. Yllana no pide que lo traten con guantes ni que el entorno baje la vara. San Martín es un club grande que exige resultados y eso le parece bien. Lo que señala es otra cosa: la tendencia de algunos sectores a instalarse en la crisis incluso cuando el equipo está cuarto y peleando arriba en la tabla.
"En lugar de buscar las cosas positivas con un equipo que está en los primeros lugares, algunos solo saben convivir en la crisis. Eso no le hace bien a San Martín", explicó. El problema no es la exigencia sino el clima que se genera cuando la crítica deja de tener un objetivo constructivo y se convierte en un fin en sí mismo.
Para el técnico, ese clima tiene consecuencias concretas puertas adentro. Cuando el entorno transmite angustia permanente, esa angustia termina llegando al vestuario y a los jugadores en los momentos que más necesitan estar tranquilos y concentrados. "Con un clima negativo es muy difícil que los procesos lleguen a buen puerto. Eso le pasaría a cualquiera", advirtió.
La exigencia que no molesta
"Estamos recontra a disposición y entendemos la exigencia. Esa exigencia no molesta, al contrario", cerró Yllana. El técnico no pide menos presión sino presión bien orientada: que empuje al equipo hacia adelante en lugar de paralizarlo. Esa diferencia, según él, puede ser determinante cuando lleguen los partidos que definan el torneo.







