¿Es peligroso levantar pesas si tené presión alta? Lo que dicen los expertos de Harvard

Tanto el ejecicio aeróbico como el de fuerza pueden elevar temporalmente el ritmo cardíaco. ¿Qué tan riesgoso puede resultar para las personas que padecen hipertensión?

La advertencia de Harvard sobre la presión arterial y el ejercicio. La advertencia de Harvard sobre la presión arterial y el ejercicio. (Imagen web)
Por Luisina Acosta Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • Expertos de Harvard confirman que levantar pesas es seguro y beneficioso para hipertensos si se realiza con técnica adecuada, respiración constante y bajo control médico previo.
  • El entrenamiento de fuerza reduce la presión basal a largo plazo. Se recomienda priorizar ejercicios dinámicos con cargas moderadas y evitar contener el aire al realizar el esfuerzo.
  • Esta evidencia derriba mitos sobre el riesgo en gimnasios, posicionando al ejercicio de resistencia como un aliado clave en el tratamiento integral de la salud cardiovascular.
Resumen generado con IA

Existe un mito muy extendido en los gimnasios y consultorios: si sufrís de hipertensión, las pesas son "mala palabra". Muchos temen que el esfuerzo intenso provoque un pico de presión peligroso. Sin embargo, la ciencia moderna, respaldada por especialistas como el Deepak Bhatt de la Escuela de Medicina de Harvard, sostiene una visión diferente y mucho más alentadora.

En su guía difundida Harvard Health Publishing, el especialista señala que lllevar adelante un entrenamiento de fuerza no solo es posible para quienes tienen presión alta, sino que, si se hace correctamente, puede convertirse en una herramienta clave para mejorar la salud cardiovascular.

El beneficio oculto de la fuerza

Aunque es cierto que tanto el ejercicio aeróbico como el de fuerza elevan temporalmente el ritmo cardíaco y la presión para oxigenar los músculos, el efecto a largo plazo es el opuesto. Al igual que caminar o nadar, el entrenamiento de resistencia realizado de forma consistente ayuda a reducir los niveles de presión arterial basal.

Para entender cómo entrenar de forma segura, primero debemos distinguir entre los dos grandes grupos de ejercicios de resistencia. Los ejercicios dinámicos son aquellos que implican movimiento en las articulaciones y los músculos; ejemplos clásicos son las sentadillas, las estocadas o el levantamiento de mancuernas. Durante estos movimientos, el corazón bombea sangre de manera constante para alimentar el músculo en acción, lo que genera un aumento controlado de la frecuencia cardíaca.

Por otro lado, encontramos los ejercicios isométricos, que son aquellos donde el músculo se tensa pero no hay movimiento visible, como la famosa "plancha" abdominal o mantener una sentadilla estática contra la pared. En estos casos, se realiza una fuerza sostenida contra un objeto inamovible o contra la propia gravedad.

Guía para entrenar sin riesgos, según Harvard 

Si tenés presión alta y querés empezar o seguir en el gimnasio, los expertos recomiendan seguir estas pautas de seguridad:

1. Control médico previo: Es fundamental que tu presión esté bien controlada con medicación o dieta antes de encarar rutinas pesadas.

2. Cuidado con el peso máximo: Evitá los esfuerzos "explosivos" o levantar cargas que te obliguen a hacer demasiada fuerza de golpe. Esto incluye no solo las barras del gimnasio, sino también mover muebles pesados en casa.

3. La regla de oro: No dejes de respirar. El error más común es aguantar el aire (maniobra de Valsalva) al hacer fuerza. Esto causa picos de presión repentinos. La técnica correcta es: exhalá cuando levantes o empujes el peso e inhalá cuando lo bajes. Un truco útil es contar las repeticiones en voz alta para obligarte a respirar.

¿Cómo empezar?

Para los principiantes, la recomendación es iniciar con bandas elásticas o pesas ligeras. Lo ideal es realizar una serie de 8 a 12 repeticiones por ejercicio, aumentando gradualmente hasta completar tres series, siempre descansando al menos un minuto entre cada una.

El entrenamiento de fuerza no solo ayuda a tus arterias; también previene la diabetes, combate la artritis y mejora la autonomía en el día a día. Con la técnica adecuada y el visto bueno de tu médico, las pesas pueden ser tu mejor aliado contra la hipertensión.

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