Ceden las tensiones con Irán: ¿bajará el precio de la nafta?

Aún no hay señales de las petroleras.

AUMENTOS. En el último año, las naftas subieron un 63,6%. AUMENTOS. En el último año, las naftas subieron un 63,6%.
Hace 3 Hs

Ceden las tensiones en Medio Oriente; baja el valor del petróleo en el mercado internacional. Entonces, ¿bajará el precio de la nafta? La pregunta es recurrente entre los automovilistas que siguen con atención las pizarras. Marzo dejó un brusco reajuste del 23% en promedio. Los propietarios de las estaciones de servicio dicen que están igual que sus clientes, esperando decisiones de las petroleras que operan en la Argentina. Las subas y, a veces, las bajas del valor se reportan sorpresivamente.

Aun en medio de la abrupta reducción de ayer del crudo Brent a U$S 88 el barril, que lo dejó 21% encima de fines de febrero, cuando empezó el conflicto de EEUU con Irán, el Gobierno de Javier Milei evalúa la ecuación tipo de cambio, carga impositiva, valor local del barril y las decisiones comerciales de YPF antes de decidir un ajuste, una vez expirado el congelamiento dispuesto para evitar su efecto inflacionario en el índice de abril.

Lo que fuentes del sector descartan es que sean modificados a la baja los precios en los surtidores siguiendo la curva del Brent.

Lo que buscan las petroleras

Estiman que solo podría haber sucedido si el valor internacional descendiera de manera marcada (32%) hasta los U$S 60 por barril, situación que consideran poco probable que ocurra en el corto plazo, debido a los daños en la infraestructura de Medio Oriente y la dificultad para recuperar la producción. Al mismo tiempo, los precios locales todavía continúan alineados a un barril cercano a los U$S 90 y las petroleras buscan recuperar parte del atraso acumulado de los últimos meses.

Las refinadoras consideran inclusive aplicar herramientas de cobertura como el “hedge” o seguro, que les permitan compensar las pérdidas cuando los precios internacionales bajen.

Hay que tener en cuenta que en la estructura del IPC, las naftas y el gasoil tienen un peso cercano al 3,8%, lo que implica que por cada aumento del 10% en los surtidores, el impacto directo sobre la inflación es de 0,38 puntos porcentuales. Y como, en el marco de una inflación que crece por encima de las previsiones oficiales, esa termina siendo la explicación de por qué se aplicó el congelamiento por 45 días: precisamente para no echar otro balde de combustible a la curva ascendente de los precios generales.

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