Roxette sorprendió en Buenos Aires con un homenaje a Los Redonditos de Ricota

La banda sueca volvió al país tras más de una década, repasó sus clásicos y emocionó al público con una versión de “Ji ji ji” en pleno show.

ROXETTE. La banda sueca volvió al país tras más de una década, repasó sus clásicos y emocionó al público con una versión de “Ji ji ji” en pleno show. ROXETTE. La banda sueca volvió al país tras más de una década, repasó sus clásicos y emocionó al público con una versión de “Ji ji ji” en pleno show.
Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • Roxette se presentó en el Movistar Arena de Buenos Aires tras 14 años, brindando un show lleno de hits y un inesperado tributo a Los Redonditos de Ricota con la versión de 'Ji ji ji'.
  • La banda regresó al país en su gira mundial 2026. El guitarrista Christoffer Lundquist mantuvo la tradición de tocar un tema local, evocando su gesto de 2012 con Soda Stereo.
  • Con Lena Philipsson reemplazando a Marie Fredriksson, el grupo celebró 40 años de carrera, demostrando su vigencia y un vínculo emocional inquebrantable con el público argentino.
Resumen generado con IA

El regreso de Roxette a la Argentina tuvo todos los condimentos de una noche inolvidable. A casi 10 años de su última visita, el grupo ofreció un show en el Movistar Arena que combinó clásicos, emoción y un gesto inesperado que desató la euforia: un homenaje a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

En medio de un estadio colmado y con el público expectante por los hits de siempre, sonaron los primeros acordes de Ji ji ji. No fue un guiño menor, sino una declaración de amor al rock nacional. Desde el escenario, la banda sueca se apropió de uno de los himnos más emblemáticos del repertorio argentino, y la respuesta fue inmediata: miles de personas cantaron al unísono, registraron el momento y lo viralizaron en redes sociales.

El gesto tiene antecedentes. Según recordaron los propios fanáticos, en los shows de Roxette, antes de interpretar Joyride, el guitarrista Christoffer Lundquist suele ejecutar fragmentos de canciones locales. En Argentina, ya lo había hecho en 2012 con De música ligera, y ahora repitió la tradición con “Ji ji ji”, reforzando ese puente entre culturas y generaciones.

La expectativa por el regreso encontró su recompensa en un show de dos horas sin respiro. Hacía 14 años que la banda no se presentaba en el país, y desde el inicio dejó en claro que su repertorio mantiene plena vigencia. Sonaron clásicos como The Look, Listen to Your Heart, Dressed for Success y “Joyride”, coreados por un público de distintas generaciones.

La presentación se dio en el marco de una gira internacional que comenzó en Sudáfrica, continuó por Australia y Europa, y que en 2026 recaló en Sudamérica con fechas en Argentina, Brasil, Uruguay y Chile. Un recorrido que confirma la vigencia del proyecto y su capacidad de convocatoria global.

El contexto también aporta un valor especial: este año se cumplen cuatro décadas del lanzamiento de Pearls of Passion, el disco que marcó el inicio de su carrera. En paralelo, It Must Have Been Love superó las mil millones de reproducciones en Spotify, consolidando su lugar como uno de los grandes clásicos del pop internacional.

Sobre el escenario, Per Gessle lideró esta nueva etapa acompañado por Lena Philipsson, en una formación atravesada por la ausencia de Marie Fredriksson, fallecida el 9 de diciembre de 2019 tras una larga enfermedad. Lejos de quedar atrapado en la nostalgia, el show funcionó como un homenaje permanente: cada canción sostuvo viva su presencia.

El cierre encontró al estadio completamente rendido, sin necesidad de artificios. Solo canciones que atravesaron décadas, modas y distancias. Catorce años después, Roxette volvió a Buenos Aires y convirtió la espera en celebración. Y en ese cruce inesperado entre “Ji ji ji” y “Joyride”, dejó una certeza: hay noches que no se repiten, pero tampoco se olvidan.

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