CONFIRMACIÓN. La versión de María Teresa Aranda fue confirmada por la declaración que realizaron tres testigos ante el fiscal Mariano Fernández.
Resumen para apurados
- Tres testigos confirmaron ante el fiscal Mariano Fernández el ataque contra María Teresa Aranda en el club Universitario de Tucumán, complicando la situación de las acusadas.
- El avance judicial ocurre tras acreditarse que la víctima sufrió lesiones graves. La fiscalía evalúa aplicar la Ley de Seguridad Deportiva para sancionar penalmente el incidente.
- Este caso marca un precedente sobre la violencia en el deporte tucumano. Se espera que la resolución impulse medidas de prevención y sanciones más severas en los clubes locales.
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Tiene el informe que confirmó que María Teresa Miranda sufrió lesiones graves. Al menos tres testigos confirmaron la versión aportada por la víctima. Ahora el fiscal Mariano Fernández espera un informe para determinar si el incidente se registró durante un partido oficial de hockey. Si es así, la situación procesal de las tres mujeres acusadas se agravaría.
Lucas Pontoni denunció que la víctima, que es su actual pareja, había sido atacada por su ex mujer, Florencia Ortiz, su excuñada, Carolina, y su ex suegra, Elena Soria. Señaló que le arrojaron agua hervida en el rostro y luego la golpearon contra la cerca de la cancha. Miranda no sólo ratificó la exposición, sino que también aseguró que las mujeres habían intentado agredir a su novio.
Por pedido de Fernández, una médica del Poder Judicial revisó a la víctima. La especialista confirmó que la mujer había sufrido quemaduras y golpes en diferentes partes del cuerpo. “De no mediar complicaciones, las lesiones sufridas tienen un tiempo de curación e inutilidad para realizar sus tareas habituales mayor a un mes. Para evaluar secuelas, se sugiere nueva evaluación médica en 90 días”, sostuvo la doctora Lionella Safarsi.
Con este diagnóstico, el fiscal tiene la evidencia suficiente para acusar del delito de lesiones graves a las tres señaladas, aunque deberá explicar cuál es el grado de participación que tuvo cada una de ellas. Además, la situación se agrava porque Miranda es modelo e influencer, por lo que su actividad incluso podría quedar truncada por el ataque.
Nuevo planteo
El representante del Ministerio Público, al analizar el caso, entendió que el incidente se habría registrado durante un encuentro de una competencia, por lo que, a través de un oficio, solicitó a Universitario y a la Asociación Tucumana de Hockey que confirmen esta situación, ya que, si era un partido oficial, utilizaría lo normado por la Ley de Seguridad Deportiva.
La Ley 23.184 no reemplaza al Código Penal, sino que agrava o incorpora figuras específicas para hechos de violencia en espectáculos deportivos. Se aplica a quien participe en agresiones, disturbios o hechos violentos vinculados al evento.
Pero, además de ser un agravante en lo penal, esta norma también puede ser aplicada por los funcionarios judiciales para solicitar que se aplique el derecho de admisión a los acusados durante el desarrollo de la causa y sanciones si son condenados por un magistrado. “Lo estamos analizando, pero dependemos de los informes que nos remita el club y la Asociación”, explicó una fuente judicial.
No es la primera vez que esta figura se aplica en nuestra provincia. El ahora juez Edgardo Sánchez, cuando se desempeñaba como fiscal del Centro Judicial de Concepción, fue uno de los primeros que la utilizó en un caso registrado en Concepción hace casi 20 años.
Otra denuncia
Mientras se conocía el resultado de la pericia, Patricio Fresia, el abogado que representa a la víctima, presentaba una denuncia en contra de Florencia, la principal sospechosa de haber arrojado agua hirviendo en el rostro de la víctima.
A través de un escrito, el profesional informó que la acusada le envió un mensaje amenazante a Noraly Barrionuevo, hermana de la víctima. “Así como sos rapidita para subir cosas que no te competen, lo único que te voy a decir es que aguantes los trapos después”, le habría escrito, según la captura de pantalla que presentó como evidencia.
“Dicha expresión, en el contexto de una causa donde se investigan lesiones graves por quemaduras y golpes, constituye una clara amenaza dirigida a amedrentar al entorno familiar de la víctima y a que esta desista del proceso”, sostuvo el profesional.
Fresia sostuvo que, si bien respeta el criterio del fiscal, las acusadas deberían ser detenidas por precaución.
“Esta es una clara prueba de que la principal señalada quiere entorpecer la investigación, que no se sepa la verdad de lo que ocurrió. También entendemos que será un fuerte argumento para que se le dicte la prisión preventiva cuando se realice la audiencia”, finalizó.










