SUEÑA CON BUDAPEST. Arsenal impuso su jerarquía y avanzó a semifinales de la Champions League. El volante inglés Declan Rice (foto) fue titular en el conjunto londinense.

Resumen para apurados
- El Arsenal de Mikel Arteta clasificó a semifinales de la Champions League tras igualar 0-0 ante Sporting de Lisboa este martes en Londres, haciendo valer el 1-0 de la ida.
- En un duelo táctico y cerrado, el conjunto inglés se refugió en su defensa para neutralizar los embates del equipo luso, que estuvo cerca de igualar la serie con un tiro al poste.
- Tras volver a los primeros planos europeos, los Gunners enfrentarán al Atlético de Madrid. El equipo londinense sueña con llegar a la final de Budapest y reescribir su historia.
Hay noches de Champions League donde el fútbol lírico debe cederle su lugar al oficio. Noches donde lo único que importa es mirar el reloj, apretar los dientes y proteger la ventaja conseguida lejos de casa. Eso fue exactamente lo que hizo Arsenal este martes en un Emirates Stadium que latió al ritmo de la tensión: igualó 0-0 con Sporting de Lisboa, hizo valer el 1-0 obtenido en la ida en Portugal y sacó su ansiado boleto a las semifinales del torneo más importante de Europa.
El equipo de Mikel Arteta entendió desde el primer minuto que el partido sería un verdadero tablero de ajedrez. Con la ventaja a su favor, el conjunto londinense no se desesperó, pero tampoco logró imponer la fluidez de tres cuartos de cancha hacia adelante que suele caracterizarlo. Del otro lado, el elenco luso dirigido por Rui Borges vendió carísima la eliminación y llevó el encuentro a un terreno friccionado, donde cada pelota dividida se disputaba como si fuera la última.
El primer tiempo fue un duelo de nervios de acero. Arsenal intentaba manejar los hilos a través de Declan Rice y Martín Zubimendi, pero Sporting amenazaba con transiciones rápidas. De hecho, el Emirates enmudeció a los 42 minutos de la primera mitad: Geny Catamo sacó un remate fulminante que se estrelló en el palo del arco defendido por David Raya. Fue el gran aviso de los portugueses de que la serie estaba más viva que nunca.
En el complemento, la tesitura no cambió. Arsenal se refugió en la solidez imperial de su zaga central, conformada por William Saliba y Gabriel Magalhães, quienes se encargaron de despejar cuanto centro llovía en el área local. Con el correr de los minutos, Arteta movió el banco buscando frescura y liquidar la historia de contragolpe. Ingresaron Kai Havertz, Gabriel Jesús y Leandro Trossard, y fue justamente el extremo belga quien tuvo la llave del triunfo: a los 38 minutos, su remate encontró caprichosamente el poste derecho de Rui Silva.
El cierre del partido tuvo todos los condimentos de una definición épica. El árbitro francés François Letexier repartió amarillas (incluso amonestó a un eufórico Arteta por protestar) mientras Sporting empujaba con más amor propio que ideas. Pero el marcador no se movió.
El peso de la historia y lo que viene
El pitazo final desató el desahogo en Londres. Arsenal vuelve a meterse entre los cuatro mejores de Europa y la ilusión de levantar la esquiva "Orejona" late más fuerte que nunca. En el horizonte asoma el fantasma del 17 de mayo de 2006 en París, aquella única final en la historia del club donde Barcelona le arrebató el sueño (2-1) pese a haberse puesto en ventaja con el gol de Sol Campbell.
Para llegar a la gran final en Budapest y reescribir su historia, el "Gunner" deberá superar un obstáculo de máxima exigencia. Desde el próximo 30 de abril, se medirá en semifinales frente a el aguerrido Atlético de Madrid del "Cholo" Diego Simeone. Será un choque de estilos fascinante y una batalla táctica sin cuartel. Arsenal dio un paso gigante y demostró que, además de jugar bien al fútbol, también sabe sufrir cuando la noche europea lo demanda.







