Hace 10 Hs

Hice mi servicio militar obligatorio en el RIM 11 Gral. Las Heras, Tupungato, Mendoza, en pleno conflicto con Chile, por el Canal del Beagle. Estuvimos apostados en la plaza de armas, con todo el armamento y los pertrechos listos para entrar en combate, que por la cercanía, debíamos atacar a Santiago, capital del vecino país; el Cardenal Samoré, enviado del Papa, evitó el conflicto bélico. Pasó el tiempo y un 2 de Abril de 1982 me llegó una notificación del Ejército de que debía estar listo para ser reincorporado como subteniente de reserva para la guerra por la recuperación de nuestras Islas Malvinas. Fueron pasando los días; era tanta la euforia y las noticias de éxitos y derrotas -El Conqueror, los Pucará, los Sea Harrier, el ARA Gral. Belgrano, los gurcas, la ayuda de los hermanos peruanos y de países vecinos- más la desinteligencia y la falta de comunicación entre los mandos superiores que todo terminó en una dolorosa derrota. 649 pibes lo dieron todo como poderosos guerreros; se vistieron de patriotas y de héroes; derramando su sangre marcaron el territorio argentino, con sus Islas Malvinas incluidas; sellaron a fuego y coraje el eterno legado del don de pertenencia y  la promesa de continuar con la lucha hasta la recuperación definitiva. ¡Argentinos, conmemoremos con dignidad y respeto todos los 2 de Abril como el día de los Veteranos y de los caídos en la guerra de Las Malvinas! Los 649 pibes de la guerra son nuestros ángeles custodios y les prometamos no abandonar la lucha ni la convicción de que las Islas Malvinas fueron, son y serán argentinas. Que viva la patria.

Francisco Amable Díaz

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