
La salud de Mircea Lucescu generó preocupación en Rumania luego de que el entrenador debiera ser internado de urgencia en Bucarest tras sufrir una “arritmia cardíaca grave” mientras encabezaba una reunión con el plantel. El episodio ocurrió pocos días después de la eliminación del seleccionado rumano en el Repechaje rumbo al Mundial 2026, luego de la derrota frente a Turquía.
Según informó la Federación Rumana de Fútbol, el técnico, de 80 años, fue asistido de inmediato por el personal médico y trasladado rápidamente al hospital universitario de la capital. A partir de ese momento, todas las actividades previstas por el seleccionado fueron suspendidas, incluida la práctica del día, en medio de la conmoción que provocó la situación dentro de la delegación.
Ya en el centro de salud, los médicos detectaron alteraciones importantes en el ritmo cardíaco y resolvieron dejarlo internado bajo control permanente. Aunque no corre peligro inmediato, continuará en observación durante los próximos días y todavía no se confirmó cuándo recibirá el alta. Desde el hospital y la federación señalaron que el seguimiento será estricto mientras duren los estudios.
El propio Lucescu llevó algo de tranquilidad al asegurar en declaraciones a un medio local que “ahora me siento bien, me he recuperado completamente” y explicó que continúa internado solo porque todavía le están realizando chequeos. El diagnóstico oficial, de todos modos, confirmó que sufrió una “arritmia cardíaca grave”, motivo por el cual se interrumpió de manera inmediata la reunión técnica y fue derivado en ambulancia.
Un golpe que sacudió a todo el seleccionado
El contexto terminó de potenciar el impacto de la noticia, ya que Rumania venía de quedar afuera de la Copa del Mundo después de perder un partido decisivo ante Turquía, una caída que frustró la chance de volver a un Mundial tras 28 años. Mientras Lucescu siga internado, el equipo quedará a cargo de Ionel Gare, su ayudante, y el amistoso programado ante Eslovaquia en Bratislava se jugará de todos modos. Además, el boleto pendiente del Repechaje europeo se definirá entre Kosovo y Turquía.







