Sora permitía crear videos realistas con inteligencia artifcial en pocos segundos
Sora duró tan solo meses. La herramienta para la creación de videos con inteligencia artificial lanzada por OpenAI a fines del año pasado pasará al olvido, luego de que la compañía decidiera darla de baja en todas sus versiones.
El proyecto prometía mucho: se presentó como una solución para generar piezas audiovisuales hiperrealistas y, al mismo tiempo, como una red social de videos artificiales donde la imaginación impulsaría un nuevo formato de consumo. Sin embargo, y sin mayores explicaciones, la aplicación dejará de estar disponible junto con su sitio web y su API. “Nos despedimos de Sora. A todos los que crearon con Sora, lo compartieron y construyeron una comunidad a su alrededor: gracias”, expresaron desde OpenAI, la empresa que saltó a la fama con el lanzamiento de ChatGPT.
El cierre sorprendió al mercado no solo por la corta vida del producto, sino también porque la firma ya había sellado alianzas para potenciar su uso en la industria, como el acuerdo con Disney establecido en diciembre de 2025. La productora de películas infantiles había aceptado otorgar licencias para el uso de sus personajes en la creación de videos sintéticos, en un pacto inédito que duraría tres años. Tras este anuncio, el acuerdo quedará en suspenso.
Si bien los motivos del cierre no fueron explicitados, todo apunta a los altos costos de mantenimiento. Estos modelos son de los más onerosos para las compañías de IA. Según el New York Times, el año pasado OpenAI obtuvo ingresos por aproximadamente 13.000 millones de dólares, pero prevé gastar unos 100.000 millones más en los próximos cuatro años, destinados en parte a una importante expansión de sus centros de datos.
Los costos operativos representan el gran desafío actual de las tecnológicas, que deben optimizar sus modelos para ser rentables. En este contexto, OpenAI se encuentra en una batalla comercial para no perder la hegemonía que construyó con ChatGPT desde noviembre de 2022.
En sus inicios, Sora parecía un éxito rotundo: alcanzó el millón de descargas en menos de cinco días tras su lanzamiento en septiembre de 2025. Miles de usuarios inundaron otras plataformas con sus creaciones, desatando un fenómeno viral en poco tiempo. Instagram y TikTok se vieron plagados de videos realistas con dinosaurios y naves espaciales, pero para enero de este año el interés se había enfriado y las descargas habían caído un 45%.
Sin modelo de negocio y con cambios en el horizonte
A pesar del impacto inicial, OpenAI nunca encontró un modelo rentable para sostener una aplicación con semejante demanda de recursos. Nunca quedó claro cómo sería sostenible la pretendida red social de videos, a pesar de su atractivo para el público.
Según el New York Times, la decisión de cancelar el proyecto también responde a los esfuerzos de la compañía por optimizar sus operaciones, mientras se prepara para una oferta pública inicial (salida a la bolsa) que podría ocurrir este mismo año.








