La tuberculosis puede prevenirse con la aplicación de una vacuna a bebés y niños pequeños. Foto: Freepik

La tuberculosis es una enfermedad que, en sus estadios más avanzados y sin control médico, puede matar y Argentina registró un aumento de casos sostenido desde la pandemia. Según la organización Médicos Sin Fronteras, es la decimotercera causa de muerte y la enfermedad infecciosa más letal del mundo, detrás del Covid-19 y por encima del VIH/Sida. Ante los nuevos registros, el Ministerio de Salud de la Nación actualizó las pautas para el control de la enfermedad.
El documento de seguimiento de la tuberculosis actualizado por última vez en el país fue en 2013, según publicó la cartera de salud. En él se prevén protocolos y criterios para el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad. La Organización Mundial de la Salud estima que en 2014 murieron 1,23 millones de personas, pero advierte que en algunos países hay una vacuna que se aplica a bebés y niños pequeños para prevenir las formas graves de la enfermedad.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por el bacilo tuberculoso, una bacteria que suele afectar los pulmones. Se transmite por vía aérea cuando una persona contagiada estornuda, tose o escupe. En primera instancia, se trata de una enfermedad prevenible y curable, pero si no se trata puede causar la muerte.
Actualización en el control de la tuberculosis en Argentina
El Ministerio de Salud de la Nación presentó la quinta edición de “Pautas técnicas de tuberculosis en Argentina”, una herramienta para orientar las prácticas de atención en todo el sistema de salud. La información que se publicó está actualizada y basada en evidencia para el abordaje integral de la enfermedad. El trabajo se hizo en coordinación entre el equipo nacional y la Organización Panamericana de la Salud.
Para el abordaje integral del cuadro epidemiológico, se incorporaron particularidades sanitarias de distintas regiones y escenarios epidemiológicos del país. El documento también incluye recomendaciones sobre bioseguridad y control de transmisión en los distintos niveles de atención, lineamientos para la vacunación y manejo seguro de las dosis.
Argentina registra un aumento sostenido de tuberculosis desde hace 5 años, alcanzando 17.283 casos en 2025 y una tasa de incidencia de 37,3 casos cada 100.000 habitantes. Este aumento se produjo a expensas de unidades territoriales específicas. Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires concentraron el 66,1% del total nacional en 2025, pero la mayor tasa de incidencia se registró en Salta con 60,5 casos nuevos por 100.000 habitantes y 55,7 de casos incidentes.
Cómo prevenir la tuberculosis
La Organización Mundial de la Salud establece algunos criterios para prevenir la infección. En primera instancia, sugiere buscar atención médica ante síntomas como tos prolongada, fiebre o pérdida de peso de causa desconocida.
- Hágase la prueba de la infección tuberculosa si se encuentra en una situación de mayor riesgo, por ejemplo, si está infectado por el VIH o en contacto con personas con tuberculosis en su hogar o en su lugar de trabajo.
- El tratamiento profiláctico puede impedir que la infección evolucione a enfermedad. Si le recetan uno de estos tratamientos, complete todo el esquema terapéutico prescrito.
- Si tiene tuberculosis, adopte medidas de higiene al toser: evite el contacto con otras personas, use mascarilla, cúbrase la boca y la nariz al toser y estornudar, y deshágase correctamente del esputo y de los pañuelos usados.
- Hay medidas específicas, como el uso de mascarillas y la ventilación adecuada de las estancias, que son importantes para reducir la infección en los establecimientos de atención de salud y en otros entornos.








