"Todavía no caigo": la emoción de Leonel Vega tras su debut en la Primera de Atlético Tucumán
Tras años de sacrificio, pasos por las inferiores de otros clubes y el apoyo incondicional de su familia, el volante tucumano cumplió su gran sueño. "Uno desde chico busca este momento; pasé por muchos obstáculos que me hicieron fuerte", confesó.
SUEÑO CUMPLIDO. A los 89', Leonel Vega ingresó en lugar de Renzo Tesuri y, al pisar el césped del Monunental, debutó oficialmente en la Primera de Atlético. OSVALDO RIPOLL / LA GACETA
Hay momentos en la vida, aunque sean segundos, que lo explican todo. Que son la síntesis de un extenso recorrido, una "captura de pantalla" que resume años de sacrificio, de trabajo y de sueños pendientes. Un instante en el que uno siente que todo el esfuerzo valió la pena; una imagen que quedará grabada en la memoria para siempre. Un poco de todo eso sintió Leonel Vega el viernes, cuando pisó el césped del Monumental y debutó en Primera en la victoria 1-0 de Atlético Tucumán frente a Gimnasia La Plata.
"Todavía no caigo", dice el joven tucumano de 22 años. Y es lógico. Atrás quedaron esas tardes de entrenamiento en el CEF 18, ese viaje a Newell's en busca de un sueño y aquel paso por las formativas de Talleres. Hoy ese recorrido ya es historia y engrandece aún más su presente.
Vega ingresó a los 89' en lugar de Renzo Tesuri, para reforzar la zona central y resistir el asedio del "Lobo". Fue un momento que jamás olvidará. "Uno desde chico sueña con esto y todavía no puedo... no caigo. Me pasan miles de cosas por la cabeza; problemas, obstáculos que me tocó pasar y puertas que se cerraron. Eso también me hizo fuerte", relata el volante, sin olvidarse de su familia: "Son ellos quienes están detrás de todo esto, quienes sufrieron por mí, quienes lloraron... mil cosas. Pero pude entrar tranquilo y sonriendo porque tenía una felicidad enorme de ver a la gente y saber que mi familia estaba ahí", cuenta.
El camino de Vega hasta llegar a la Primera del "Decano"
El mediocampista llegó a Atlético en 2022 para formar parte de la estructura juvenil tras la pandemia. Al poco tiempo empezó a tener su oportunidad en Reserva. "En 2023 fue cuando más empecé a jugar. Fui titular todo el año con Martín (Anastacio) y, a fin de año, firmé el contrato profesional. Ya en 2024 hice mi primera pretemporada con el plantel superior; en ese tiempo estaba la dupla de (Favio) Orsi y (Sergio) Gómez. Era todo lindo, todo nuevo, pero me había costado un poco porque cambiaba el ritmo y muchas cosas", relata.
Incluso, en una nota para LA GACETA publicada en enero de 2024, Vega ya había dejado en claro su norte. "Sería mi sueño poder debutar en Atlético. Desde el primer día que llegué ese fue mi objetivo, y el día que lo haga voy a estar muy feliz", había dicho cuando fue ascendido a entrenarse con el primer equipo por primera vez.
Hoy, ese objetivo ya está cumplido. "Era mi sueño desde que pisé el club. Creo que uno, desde que patea una pelota, siempre quiere jugar en Primera. En aquella primera nota dije que mi meta era esa y ahora se dio, así que no te imaginás la alegría que tengo", confiesa.
La herencia y el sello propio de Vega
El año pasado, bajo la conducción de Hugo Colace, el volante tuvo un crecimiento clave. "Ese año fue fundamental porque agarré mucha más confianza y me pude soltar en varios sentidos. Hoy me siento un jugador más maduro, más tranquilo a la hora de tener la pelota. Con las pretemporadas y el tiempo que vengo viviendo con el plantel aprendí muchísimo. Esas cosas se agregaron a mi juego", destaca.
¿Qué tipo de futbolista es Vega? Él mismo se define como un volante central de mucha marca y agresividad para el quite. "Me gusta mucho el roce y recuperar pelotas. También me gusta jugar, obviamente, pero mi fuerte son las recuperaciones. Puedo ser un volante de contención o un '5' tapón; esa es la posición en la que jugué casi todo el año pasado en el 4-3-3 de Hugo", describe.
De aquella etapa, rescata aprendizajes técnicos valiosos: "Aprendí muchísimas cosas. Él siempre me insistía con que jugara rápido. Me decía que recuperaba muchas pelotas pero que a veces la tenía demasiado tiempo. Rescato que siempre confió en mí. Me dejó eso de jugar de un lado hacia otro, manejar los perfiles y jugar a uno o dos toques en el medio, que es vital".
UNA NOCHE INOLVIDABLE. Leonel Vega posa junto a sus seres queridos en los pasillos del Monumental, minutos después de su debut en Primera.
La familia, ese sostén invisible
La conversación vuelve al eje de la emoción, porque la noche del debut todavía late en él. "Estaban todos afuera emocionados; mi tío, mi abuelo, mi hermano, mi novia y mi papá. A veces uno no se da cuenta, pero ellos son los que más sufren; cuando a nosotros nos va mal, la familia absorbe todo eso. Lo que más esperaba era ese abrazo y la palabra de ellos", dice conmovido.
El gran sueño está cumplido, pero el camino recién empieza. Ahora el volante apuesta a convertirse en una fija en la Primera del "Decano". "Tengo muchos sueños por cumplir, pero a corto plazo quiero jugar, ser titular, consolidarme y mantenerme, que creo que es de las cosas más difíciles. Seguiré trabajando y confiando en mí para hacer lo mejor desde donde me toque", cierra, con el entusiasmo intacto y los pies sobre la tierra.








